Noticias falsas: encuentra material académico para tratar el tema con estudiantes de enseñanza básica y media

0
570

Fuente: El Mercurio

Ingresando AQUÍ se puede acceder a información y ejemplos concretos respecto a cómo abordar este tópico.

La pandemia se ha vuelto una nueva excusa para su difusión. Gran parte se transmite a través de redes sociales, un mundo virtual al que miles de niños acceden diariamente. Enseñar a cuestionar y contrastar fuentes es fundamental.

El supuesto vínculo entre las antenas de tecnología 5G y la propagación del coronavirus, la advertencia de que el uso prolongado de mascarillas produciría hipoxia y las dudas de un premio Nobel de Medicina respecto al origen natural del covid-19 son solo algunas de las noticias falsas que en los últimos meses han sido difundidas a través de redes sociales en todo el mundo.

La transmisión de información errada es especialmente complicada, no solo porque en este caso el tealude a la salud de las personas, sino porque los mensajes pueden estar llegando a muchos, incluyendo a menores de edad: según datos del Observatorio Latinoamericano de Regulación de Medios y Convergencia, a mediados de marzo el tráfico de internet creció un promedio de 25% en la región.

La semana pasada y ante el considerable aumento en el número de horas que niños y adolescentes pasan frente a una pantalla, la Organización Mundial dela Salud hizo un llamado directo a los escolares, pidiéndoles estar atentos a la información que llega a sus dispositivos electrónicos. “Manténganseal día con los datos y asegúrense de conseguirlos de buenas fuentes. Lamentablemente hay mucha desinformación que puede ser confusa”, dijo Maria van Kerkhove, epidemióloga y representante de la institución.

Mirada holística

Como una forma de ayudar a familias y colegios a educar respecto a la desinformación, la Unesco formó un acuerdo con el grupo Chequeado (sitio que trabaja en pos de la alfabetización medial) y lanzó material académico para tratar el tema con estudiantes de enseñanza básica y media. Ingresando AQUÍ se puede acceder a información y ejemplos concretos respecto a cómo abordar este tópico.

Una de las actividades propuestas, por ejemplo, es pedira losniños que compartan con la clase cierta información que les haya producido desconfianza, que luego expliquen qué aspecto o características les hizo dudar y qué acciones sugieren tomar para comprobar su veracidad. Hacer búsquedas De las imágenes relacionadas, recurrir a fuentes oficiales o investigar quéhan dicho instituciones de salud al respecto son algunas propuestas que se entregan. “Lo primero que se les sugiere a los estudiantes es ver la información en su contexto.

Vale decir, aquellos elementos que rodean ese mensaje comunicativo”, indica Carla Roco, profesora de Lenguaje dela Escuela Humberto Valenzuela García D-18 de Arica, quien alude a la importancia de enseñar a verifi car una URL oreforzar que en redes sociales existe contenido publicitario que es pagado. Roco también pide a sus estudiantes leer mucho y no quedarse con una única fuente, aprendiendo a contrastar entre medios y compatando con información que se ha dado de forma previa.

Ella lo resume como tener “una mirada holística”. Zelmira May, especialista del programa para Educación de la oficina regional de Ciencias para América Latina y el Caribe de la Unesco, comenta que enseñar sobre desinformación y educar sobre herramientas del método investiga! vo —como identificar y contrastar fuentes— no solo permite dar cuenta de la importancia de un manejo responsable de la información, 10 que también ayuda a “trabajar enel desarrollo de pensamiento crí¡ co de los estudiantes, habilidad fundamental en el proceso de aprendizaje que entiende necesario la educación actual”.

Cuando las noticias despiertan un interés masivo, como es el caso del covid-19, “el público entre el que circulan es mayor, lo que sumado al uso masivo de las redes sociales en jóvenes y niños a edades cada vez más tempranas lleva a que la infodemia se masifique”, dice Zelmira May, especialista de la Unesco.

Fuente: El Mercurio