Trabaja la neuromotricidad en Infantil con estos ejercicios

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Niños haciendo ejercicios de neuromotricidad

Las actividades motrices son importantes en el desarrollo de los alumnos de 0 a 3 años, ya que es en estas edades cuando establecen el control de su cuerpo

La neuromotricidad es un proceso dinámico de aprendizaje a través del movimiento que favorece el desarrollo cognitivo, social, afectivo y emocional, ayuda a que los estudiantes de Infantil canalicen su energía y facilita que mantengan la atención en clase. Las actividades para trabajar la neuromotricidad se basan en aprender haciendo. De esta manera, se activa un mayor número de áreas cerebrales en los estudiantes. Estos ejercicios ayudan a trabajarla.

Actividades musicomotoras

Cantar y bailar siguiendo el compás mejora la atención, la memoria y la concentración. Por eso, el método BAPNE (Biomecánica, Anatomía, Psicología, Neurociencia y Etnomusicología), creado por el pedagogo musical Javier Romero, propone ejercicios de percusión corporal en los que el cuerpo se convierte en el mejor instrumento para transmitir emociones y comunicar.

Niños bailando.

Pausas activas

El objetivo es dar salida a la necesidad de movimiento entre dos actividades que requieren una mayor concentración. En estas ‘paradas’ se pueden practicar ejercicios de movilidad articular, actividades de respiración o, incluso, bailes. Consiguen un ambiente distendido en el aula y una mayor concentración para la siguiente tarea.

Niños de infantil haciendo ejercicio en clase.

Aprender idiomas con ‘Respuesta Física Total’

TPR (Total Phisical Response) es un método desarrollado por James Asher para aprender idiomas mediante el movimiento. El alumnado memoriza vocabulario asociándolo a una acción física. Primero, se muestra el movimiento a la clase a la vez que se dice una palabra. A continuación, los alumnos lo repiten. Por último, el profesor escribe la palabra en la pizarra, ayudando a los estudiantes a conectar el sonido con su escritura.

Una niña aprendiendo con el método TPR.

Mímica

La técnica de la imitación pone a prueba la comprensión del estudiante al mismo tiempo que realiza actividad física. Se puede realizar, por ejemplo, un ejercicio pensado para parejas en la que uno de los alumnos ‘pierde la voz’, mientras que el otro tiene que adivinar lo que necesita. El profesor asigna la tarea o frase que se debe comunicar entre los participantes.

Niños realizando ejercicios de neuromotricidad mímica.

Cuentos motores

Los pequeños se convierten en los protagonistas de una historia real, que se corresponde con lecturas del temario de Lengua Castellana, o una inventada, para aprender Ciencias Naturales o resolver problemas de matemáticas. La idea es generar un escenario temático en clase para representar una mini sesión de teatro y que los alumnos conecten con el contenido de una forma activa.

Niños leyendo con la maestra.

Búsqueda del tesoro

Grupos de cuatro o cinco niños compiten para encontrar un premio escondido en el aula. El docente da las pistas verbalmente y el equipo que complete la actividad primero, gana la ronda. Que vayan al final de la clase o que busquen algo de un determinado color son algunos ejemplos de estas instrucciones. También es adecuado para enseñar otro idioma si el profesor no transmite las pistas en español.

Un niño jugando en clase de Infantil.

Neuromotricidad en el recreo 

El tiempo de ‘patio’ es ideal para aumentar la actividad del alumnado, ya que puede ser un lugar perfecto para realizar una amplia variedad de actividades neuromotrices dirigidas. Ejercicios para la diversión, como una pequeña clase de zumba o aerobic, propician la relación entre los pequeños y transforman el recreo en un espacio más incluyente.

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