8 mitos sobre el abuso sexual infantil que debemos dejar de creer

0
3
La fundación chilena Para la Confianza, lanzó una campaña para derribar los mitos del abuso sexual infantil, construidos desde “la ignorancia, el prejuicio, la desconfianza y el silencio”; y que sólo contribuyen a desinformar y entorpecen la prevención. ¿Creías alguno de ellos?

2017-12-26-7376YSZ3778 Por Macarena Fernández en El Definido. Hay niños de los cuales ni siquiera sospechamos que han sufrido abusos. Hay contextos e historias que jamás imaginaríamos. En Chile, 7 de cada 10 abusos sexuales son contra menores de 14 años según la Fiscalía Nacional. Desde el 2012 a la fecha, son más de 81 mil las denuncias por este delito que han ingresado al Ministerio Público (un tercio de ellas en la Región Metropolitana). De todas esas, 56 mil corresponden a víctimas menores de 14 años. ¿Lo más triste? Según la prefecto Claudia Domínguez, jefa de la Brigada de Delitos Sexuales y Menores de la PDI, en la mayoría de los casos habrían sido víctimas de abuso por algún integrante de su propia familia o alguien cercano. La Fundación Para La Confianza, cuya misión consiste en la lucha contra el abuso sexual infantil, lanzó la campaña #RompiendoMitosdelAbuso para derribar los mitos y prejuicios que rodean este delito y que, según ellos, fueron construidos desde “la ignorancia, la desconfianza y el silencio”. A través de una campaña viral en las redes sociales, la fundación que dirige José Andrés Murillo y que a la fecha ha apoyado con acompañamiento a más de 2000 víctimas de abuso en Chile; presenta mitos que están muy arraigados, que desinforman, llenan de prejuicios y entorpecen la prevención. Estos fueron identificados y rebatidos en base a estadísticas nacionales e internacionales, literatura de psicología y a la experiencia de estos siete años de la propia fundación. Para proteger a nuestros niños y disminuir las instancias que vuelven más vulnerables a los menores frente a posibles agresores; debemos erradicarlos de nuestra sociedad de forma urgente. ¡Los invitamos a leer y compartir! Mito 1: El abuso sexual solo ocurre en familias de contextos pobres o vulnerables ¡FALSO! El abuso sexual es transversal a todas las clases sociales. No hay razas, grupos étnicos, religiosos, ni clases sociales inmunes al fenómeno. Las manifestaciones pueden variar según contexto socioeconómico o cultural, pero ocurre indistintamente. Lo que pasa es que los abusos ocurridos en contextos de menores ingresos pueden llegar a ser más visibles, ya que están más expuestos al control de los sistemas institucionales. Mito 2: Los abusadores sexuales infantiles son sólo hombres Falso, falso, falso. Las estadísticas señalan que un 75% son hombres, pero que el otro 25% corresponde a mujeres agresoras sexuales. Mito 3: Los hombres no pueden ser abusados ¡Falso! Según encuestas de prevalencia de abuso sexual del Ministerio del Interior del año 2013, el 25% de las denuncias corresponde a víctimas varones. Mito 4: Los niños, niñas o adolescentes no abusan sexualmente Esto es falso. Muchos niños son abusados por otros niños; comúnmente por niños mayores, amigos, hermanos o familiares cercanos. Es imprescindible que reconozcamos este problema y no se silencie en la familia. No para sindicar a los niños como agresores, sino que para reparar en las causas del porqué este niño transgrede y ayudar a que el transgresor pueda transitar de la culpa a la responsabilidad, reconociendo el daño, para reparar las consecuencias y controlar la conducta. Este es un tema especialmente difícil de manejar, porque es muy difícil pensar que niños pueden transgredir corporalmente a otros y porque no es fácil diferenciar la curiosidad sexual natural, de un comportamiento abusivo. Niños, especialmente los más pequeños, pueden participar en este tipo de comportamiento sin saber que es malo o abusivo. Mito 5: Los niños que han sido abusados sexualmente serán homosexuales o tendrán problemas de identidad sexual ¡Falso! La traumatización de la sexualidad no es igual a problemas de identidad sexual. No existen estudios que correlacionen la existencia de agresión sexual con la orientación sexual de las personas. Muchas personas que fueron víctimas y que además son homosexuales, relatan que su orientación sexual fue utilizada por el agresor para manipularlas o silenciarlas; creándoles, además del sufrimiento por la agresión, vergüenza, culpabilidad y silencio. Esta creencia ha generado prejuicios inaceptables hacia personas de orientación sexual diversa, provocándoles mucho daño. 6. Las víctimas de abuso sexual son potenciales abusadores de niños (sobre todo los hombres) ¡FALSO! No todos los agresores sexuales fueron personas agredidas sexualmente. Muchos de ellos fueron víctimas de maltrato físico o negligencia. 7. Los homosexuales, lesbianas o transexuales son más propensas a abusar sexualmente de los niños, niñas y adolescentes que los heterosexuales Mentira. La gran mayoría de adultos que abusan sexualmente de niños se identifican como heterosexuales y tienen o han tenido parejas heterosexuales. 8. Las consecuencias del abuso infantil no son importantes, los niños pequeños lo olvidan todo FALSO. La memoria tiene múltiples niveles y expresiones, no siempre racionales o conscientes. Existen inúmeras consecuencias asociadas al ámbito físico, psicológico y social; así como también a nivel corporal e inconsciente. Daño que en la mayoría de los casos se perpetúa gracias al silencio y la imposibilidad de elaborar estas vivencias. Sí, hay más mitos que combatir Además de los mitos que identifica Para La Confianza, hay otros mitos que presenta la fundación española RANA (Red de Niños Abusados) que trabaja en la prevención, sensibilización y educación sobre el abuso sexual infantil: – En la actualidad se producen más abusos que antes: FALSO. Ahora se conocen mejor, porque antes no se estudiaban ni se denunciaban. – Si le ocurriera a un niño de nuestro entorno, nos daríamos cuenta. FALSO. Sólo el 2% de los casos de abusos sexual dentro de la familia, se conocen al tiempo que ocurren. – Los abusos sexuales van acompañados de violencia física. FALSO. Sólo un 10% de los casos vienen asociados a violencia física. – Los niños y niñas no siempre dicen la verdad. FALSO. Pocas veces inventan historias que tengan relación con haber sido abusados sexualmente. Sólo el 7% de las declaraciones resultan ser falsas. – Los niños y niñas pueden evitar los abusos y decir “no”. FALSO. Los menores pueden aprender a evitarlos, pero generalmente, cuando les sucede, les engañan o amenazan y se sienten confundidos, por lo que no saben cómo reaccionar adecuadamente. Consejos de la Unicef para prevenir los abusos sexuales La Unicef de Argentina publicó un documento con información relevante que define lo que es un abuso sexual, incluye mitos, información relevante respecto a cómo tratar el tema y finalmente entrega ocho consejos para que los padres y/o educadores tratemos el tema con los niños desde la primera infancia, con el fin de evitar posibles abusos o al menos identificarlos a tiempo. 1. Enseñe a los niños y las niñas los nombres de las partes privadas del cuerpo. 2. Enfatice que el agresor sexual puede ser tanto un familiar, como una persona conocida o desconocida. 3. Hágales saber que tienen el derecho de decidir acerca de su propio cuerpo. 4. Bríndeles seguridad en sí mismos. Anímelos a decir ¡NO! cuando no deseen ser tocados, aún en formas que no sean sexuales (rehusando cortésmente abrazos, por ejemplo). 5. Deje en claro que desde los 3 años de edad ya no necesitan ayuda de otros, adultos o adolescentes, para ocuparse de sus partes íntimas. Promueva la autonomía del niño para ir al baño, vestirse y bañarse. 6. Enseñe a niños, niñas y adolescentes a cuidar sus propias partes íntimas para que no tengan que depender de otros. 7. Enseñe la diferencia entre los buenos secretos (una fiesta sorpresa) y los malos secretos. ¿Qué es un mal secreto? Aquel que se supone que los niños deben guardar por siempre y esconde acciones que no están bien. 8. ¡Confíe en sus instintos! Si no se siente cómodo a la hora de dejar a un niño con alguien, no lo haga. Y si tiene preocupaciones acerca de un posible abuso sexual, adopte una actitud de escucha compresiva y haga las preguntas adecuadas. FUENTE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here