Alumnos que usan más sus celulares tienen menor desempeño escolar

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lular-1-730x514El estudio, de la Universidad de los Andes, revela que el 59% recibió su primer teléfono antes de los 10 años, además de diferencias de uso según estrato social. Por Florencia Donoso T. en El Mercurio La investigación «Efectos de la adicción al celular en los colegios», elaborada por la Universidad de los Andes, arrojó que existe una marcada relación entre el número de horas de uso del teléfono y el promedio de notas. Para el estudio, los investigadores Ricardo Leiva, de la Facultad de Comunicación, y David Kimber, de Ingeniería Comercial, encuestaron a 300 niños y jóvenes, de entre 10 y 18 años, sobre los hábitos de uso del celular. Participaron también los padres. Según la muestra, el 59 % de los encuestados recibió su celular antes de los 10 años. Este apartado evidenció diferencias socioeconómicas, ya que los niños del grupo C2 fueron los que a menor edad (9,4 años) tuvieron un teléfono por primera vez (ver infografía). Para Leiva, las diferencias de hábitos entre los grupos socioeconómicos son lo «más sorprendente y preocupante que encontramos». Al respecto, dijo que un alumno del grupo C3-D pasa en promedio 8 horas al día con el celular, mientras que uno del ABC1 está 5 horas. El investigador sostuvo que dicha diferencia se puede explicar por diversos factores, aunque cree que «quizás los niños de un grupo socioeconómico más bajo pasen menos tiempo con sus papás porque trabajan más. Otra razón puede ser que los colegios privados tengan reglas más estrictas sobre el uso del teléfono versus colegios municipales y más vulnerables, donde puede haber más relajo en este sentido». La realidad en el aula «Muchas veces en la sala he tenido que llamarles la atención a los alumnos o establecer una norma sobre el uso del teléfono, lo que suele funcionar», planteó Javier Insunza, profesor del Liceo Carmela Carvajal. Desde su experiencia, reconoce que el uso del celular en clases y el acceso a conectividad de los estudiantes han aumentado en los últimos tres años. A juicio del docente, la solución no está solo en reglamentar el uso, sino también en utilizar los aparatos como recurso de aprendizaje. Lily Ariztía, gerenta general de la Red de Colegios de la Sociedad de Instrucción Primaria, aseguró que en sus establecimientos no se permite el uso en clases, «pero en algunos colegios está permitido en el recreo». Y, al igual que Insunza, cree que en ciertas ocasiones pueden servir para hacer trabajos. Pero para Rodrigo Brito, psicólogo y académico de la U. Mayor, un niño no debería tener teléfono hasta los 14 años: «Mientras más chico le das tecnología a un niño, estás fomentando el déficit atencional y, para el adulto futuro, aumenta la incapacidad para concentrarse y los riesgos de caer en conductas adictivas, ya que el uso del teléfono puede ser adictivo». Uso Las redes sociales Facebook, Instagram y Snapchat son las aplicaciones más atractivas para los mayores de 15. »Los papás se autoconvencen de que conocen cuántas horas al día y para qué usan el teléfono, pero mientras más grandes son los hijos, menos saben». DAVID KIMBER Investigador de la U. de los Andes Por Florencia Donoso T. en El Mercurio

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