Autores del Sistema de Admisión Escolar prevén baja de alumnos que queden en su primera opción

0
8

Juan Escobar y José Correa explican que en el piloto en Magallanes, el 64% quedó en su primera preferencia, pero esa cifra podría caer en ciudades más grandes.

Por Sandra Quevedo Maulén (El Mercurio)

sistema-de-admision-escolar-sae-300x271-1Hoy termina el plazo para que los padres y apoderados soliciten un cupo para sus hijos en un colegio que reciba subvención del Estado. Esto, luego de que hace un mes comenzara el proceso de postulación para el Sistema de Admisión Escolar en todas las regiones del país, salvo en la Metropolitana.

Este año es la prueba de fuego para el sistema, que ha sido llamado comúnmente como la “tómbola”. Si bien debutó en 2016, ese año solo se aplicó en Magallanes. Al año siguiente se sumaron cuatro regiones más y ahora es casi todo el país donde este será el mecanismo utilizado para ubicar a los niños en los establecimientos.

A horas de que el sistema empiece a trabajar en las postulaciones de este año, dos de los creadores del Sistema de Admisión Escolar, los ingenieros de la U. de Chile José Correa (JC) y Juan Escobar (JE) analizan su funcionamiento y lo que esperan para su expansión nacional.

-¿Cómo han evaluado la implementación en estos tres años?

JC: “Se ha hecho de forma gradual y bastante exitosa. Partimos en una región pequeña de 100 mil habitantes, y al año siguiente se aprendieron ciertas cosas y se hicieron pequeños ajustes. Este año vamos a ir a casi todo el país, excepto Santiago, y se escalarán zonas urbanas un poco más grandes (…). Hemos ido aprendiendo, como la implementación de cualquier política pública nacional. Los resultados han sido mejores de lo que yo habría esperado antes”.

-Otras ciudades del mundo, como Boston, Nueva York o Ámsterdam, utilizan esta misma metodología. ¿Qué resultados se han dado en estas ciudades?

JC: “Los resultados son buenos. En términos de la distribución, de cuánta gente queda en su primera preferencia o cuánta gente queda en sus tres primeras preferencias. Los resultados en Chile han sido un poquito mejor de lo que es en Nueva York, que está bien reportado. La tendencia que uno debería esperar es que en zonas urbanas bajara un poco, porque también hay más competencia”.

-En Chile, en la primera etapa en Magallanes hubo un 64% de alumnos que quedaron en su primera opción, y en el último proceso fue de 58%. ¿Se puede decir que el método ha sido exitoso?

JC: “Sí. Los números que tenemos para la estadística son positivos (…). Después de Magallanes, ese número bajó un poquito, y seguramente bajará un poco más en Valparaíso, y se espera que en Santiago mucho más”.

-Ahora que el sistema llega a casi todo el país ¿se tiene alguna estimación de cuántos alumnos pueden quedar en su primera preferencia?

JC: “Se podría intentar hacer una simulación, pero no la hemos hecho. El principal componente que influye mucho es cuántas postulaciones hace cada persona. Por ejemplo, en Ámsterdam el promedio de postulaciones son algo así como entre siete y ocho, lo que hace que haya menos en primera preferencia y más (personas) queden un poquito más abajo. Creo que en Santiago deberíamos tener números similares, entre 35% y 40% asignados en primera preferencia”.

-¿Qué porcentaje se puede tomar como “aceptable” para la primera opción?

JE: “En Nueva York, un tercio queda en su primera preferencia… supongo que algo así como eso, quizás un pelito más”.

-¿Qué les pasa cuando la gente le dice “la tómbola” a este sistema o cuando los padres alegan que ya no pueden elegir el colegio para sus hijos?

JE: “El sistema solo puede dejar a un niño en los colegios que el apoderado postula. Si postula a colegios que le gustan, solo puede quedar en uno de esos.

En un sistema educacional heterogéneo es imposible asegurar que todo el mundo quede en su colegio preferido. Lo que hace el sistema es tratar de usar esos cupos de la manera lo más eficiente y transparente posible. La parte aleatoria de la tómbola famosa es un componente pequeño en el sistema, y uno podría decidir reemplazarlo en algún nivel, como se hace en los niveles de alta exigencia. El azar es un criterio pequeño que se puede reemplazar y no afecta mayormente”.

-¿Cuáles son las virtudes de este sistema?

JC: “Un beneficio es que se acaban estas filas. Quizás no se van a acabar del todo porque siempre quedan un par de cupos dando vueltas y el colegio los asigna, pero principalmente las largas filas desaparecen (…). Pero lo primordial es que hace que la gente quede en mejores colegios, o sea quedan en colegios de mayor preferencia para ellos. Si yo cambio el sistema, siempre va a haber alguno que va a quedar un poco peor y otro que va a quedar mejor, pero en general como sociedad vamos a quedar mejor”.

-¿Se puede decir que con este método es más equitativo conseguir un cupo en un colegio muy demandado?

JC: “No solo es mucho más equitativo, sino que además es más eficiente, en el sentido de que más gente queda en sus mejores colegios”.

Recomendaciones

-Hay casos en que los padres postulan a pocos colegios, a diferencia de lo que ocurre en otros países. ¿Cuál es la recomendación para las familias?

JE: “En general, es bueno que los papás postulen a más colegios, les asegura que el sistema tome en consideración sus preferencias. No pierden nada con postular a más colegios, solo pueden ganar (…). En zonas donde los papás estén dispuestos a viajar un poquito más, seguramente habrá más postulaciones. Yo esperaría que la gente postule a más de tres o cuatro colegios, ojalá lo hagan entre cinco, seis o siete”.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here