Caso de niña que fue obligada a bailar con su compañero abre debate respecto a consentimiento

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La madre de la pequeña contó la experiencia de su hija en un evento del establecimiento, y varias organizaciones y padres coincidieron sobre la importancia de enseñarles a los estudiantes desde jóvenes a escuchar la palabra ‘no’.

Redactado por María José Hermosilla, en Emol

«No significa no», fueron las palabras de Alicia Hobson, madre de una niña de 11 años perteneciente a un colegio de Utah, Estados Unidos, quien al asistir a un baile de la institución por el Día de los Enamorados fue interpelada por el director para que aceptara la invitación de uno de sus compañeros a bailar con este.

La preocupada madre publicó el caso en sus redes sociales abriendo un amplio debate tanto de padres como de organizaciones respecto cuál es la edad indicada en que los establecimientos deben empezar a enseñar a los estudiantes lo que significa el consentimiento.

«Un chico del colegio de mi hija, que la hace sentir incómoda, la invitó a bailar en la fiesta del colegio del Día de San Valentín. Intentó decir no gracias, pero el director escuchó e intervino diciéndole que no se le permitía decir que no y que tenía que bailar con él», explicó la madre.

Hobson contó días después al matinal Good Morning America que su hija había estado muy emocionada por asistir al baile, pero que al volver a su casa se mostró muy «enojada» por el incómodo momento.

«Estaba indignada por haber tenido que bailar con un chico que no quería», señaló, agregando que a la pequeña le había costado decirle que no desde un principio como para que fuera increpada por el director.

La madre contó que el consentimiento es un tema que ha estado presente en muchas de las conversaciones junto a su hija desde que era más pequeña. «Siempre le he dicho que su cuerpo es de ella y que si alguien la hace sentir incómoda, puede levantarse, gritar, correr o decírmelo a mí u otro adulto», señaló.

El establecimiento había incorporado desde hace algunos meses una regla en los eventos, la cual incitaba a los estudiantes a aceptar invitaciones a bailar si alguien les preguntaba, algo que no le pareció a Hoboson. Es por esto que contó el incidente en sus redes sociales para revisar opiniones de otros padres.

Algunos de estos estuvieron de acuerdo con la política del colegio, argumentando que sus hijos se ponían muy nerviosos al tener que pedir a alguien que bailaran con ellos y que les preocupaba que ante el rechazo quedaran «destrozados».

«El rechazo ocurre y es parte de la vida, es el momento de enseñarles a lidiar con la frustración. Sería mejor que enseñaran a los niños a decir de forma cortés ‘no’ y que enfrenten el rechazo de mejor forma», argumentó Hobson.

Por su parte, el establecimiento y su director indicaron que ante la solicitud de la madre reconsiderarían la política. «La razón de la norma es asegurarnos de que ningún niño se sienta excluido», explicaron al medio local The Salt Lake.

Importancia de los ejemplos Según informó ABC News, organizaciones que apoyan a víctimas de violencia sexual dicen que cuanto antes y más seguido se discuta el tema del consentimiento en los niños, mayores serán los resultados a lo largo de su vida.

«En este momento de mayor conciencia cultural en torno a la prevalencia del acoso y agresión sexual, se puede seguir retrocediendo y muchas experiencias de abuso o patrones de comportamiento abusivos están empezando en los hogares, colegios o la comunidad cuando los niños son pequeños.

Ya sea por el comportamiento que están viendo normalizado o por las lecciones que están aprendiendo», indicó Laura Palumbo, directora de una de las organizaciones. Palumbo indicó que practicar el consentimiento en situaciones cotidianas con los niños es mostrarles sus derechos a establecer límites y a respetar esa frontera de los demás.

«También se les está enseñando que está bien escuchar un ‘no’ de alguien, y que el siguiente paso es aceptar la respuesta y seguir adelante», añadió la experta.

Fuente: Emol.com