Cómo enfrentar el cierre del año escolar en medio de la pandemia

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FOTO: MIGUEL MOYA / AGENCIAUNO

Por Sebastián Dote en El Dínamo.

Las evaluaciones finales y el desarrollo de ritos de fin de año son algunos de los elementos que deberán permanecer a pesar de las dificultades impuestas por la crisis sanitaria.

La pandemia del coronavirus cambió por completo el sistema educativo chileno, forzando a situaciones inéditas que afectarán el desarrollo de momentos claves como el cierre del año escolar, el que marca las definiciones para el próximo ciclo.

Tras meses de clases online o semipresenciales, los colegios tendrán que tomar diversas decisiones que determinarán el futuro de las comunidades escolares en un escenario sanitario aún incierto, el que no garantiza el fin de las cuarentenas o restricciones de movilidad.

Tanto los directivos como los equipos docentes deberán trabajar para que la experiencia del término de año sea lo más provechosa posible, conservando algunos ritos y determinando acciones a nivel académico que podrían resultar fundamentales.

Educación 2020 elaboró un documento para las comunidades educativas titulado “Educar en Tiempos de Pandemia: recomendaciones para el cierre del año escolar”, el que en siete puntos definió los pasos que se podrían tomar para cerrar este 2020 y proyectar 2021 teniendo en cuenta el impacto del COVID-19 en el país.

Los problemas en cada comunidad

Loreto Jara, directora del Observatorio de Política Educativa de Educación 2020, reconoció a EL DÍNAMO que “posiblemente estemos viviendo uno de los años más complejos desde la perspectiva de finalizar un proceso educativo”.

La experta afirmó que el cierre del año escolar “va a ser muy diferente considerando el territorio, los alumnos, los docentes, las necesidades y los problemas presentes”, precisando que durante este tiempo “cada comunidad escolar ha abordando a su manera” la crisis.

El nivel de conectividad de los alumnos en las clases online, la situación epidemiológica de cada comuna y la comunicación con cada profesor a la hora de seguir las materias son parte de estos contrastes, los que se deberán resolver en conjunto y con un acuerdo entre todos los actores involucrados.

Resolviendo la repitencia

Jara señaló que el tema de la aprobación o reprobación de grado ha sido “sensible” en este cierre de año escolar.

Aunque inicialmente se propuso que todos los alumnos del país pasaran de curso de forma automática, con el tiempo la idea se fue diluyendo y quedó a criterio de cada comunidad educativa, especialmente en el cuerpo docente.

La experta de Educación 2020 planteó que esto se puede ver desde diversas perspectivas. “Hay estudiantes, como los técnicos profesionales, que no pudieron realizar su práctica y entonces ellos prefieren que este sea un año perdido porque no lograron aplicar sus conocimientos”, señaló.

“Pero también hay un grupo de estudiantes que podrían sufrir un daño tremendo con la repitencia. Por eso tiene más sentido que cada equipo docente realice su evaluación”, señaló.

Mantener los ritos

Uno de los énfasis que entrega el documento de la organización educativa se centra en el cumplimiento de algunos “ritos” ligados al cierre del año escolar, tales como las ceremonias de egreso de 8° básico y 4° medio.

“El tema de los ritos está instalado en las culturas escolares, y en el contexto que estamos es todo un desafío. Lo que recomendamos es que si están las condiciones sanitarias se haga“, señaló Loreto Jara, quien también mencionó la entrega de reconocimientos que, entre otros, incluyan a los profesores, quienes también resultaron afectados con su salud mental debido a todos los cambios a los que estuvieron sometidos.

La evaluación de 2020

cierre año escolar
Alumnos del Liceo Industrial Víctor Bezanilla durante una clase presencial. Foto: Agencia Uno

Una de las formas de salir de este 2020 de la mejor forma posible es una profunda evaluación de todo lo ocurrido durante el año. Esto incluye además una medición de los aprendizajes conseguidos por los estudiantes en medio de un contexto tan complejo.

“Tenemos que considerar este 2020 y 2021 como un año en conjunto”, señaló la profesora e investigadora, quien afirmó que a partir de esto se pueden tomar decisiones para mejorar los diversos aspectos que quedaron pendientes, tanto en la forma (el acceso a las fases online) como en el contenido.

Cómo mirar el 2021

El cierre del año escolar 2020 no solo sirve para dejar atrás un ciclo complejo, sino que también da una oportunidad para pensar en lo que será el próximo año, en donde la falta de certezas sobre la situación sanitaria del país será una constante.

Sobre esta proyección, Loreto Jara señaló que “hay que pensar que la trayectoria escolar de un estudiante son 12 años, y descontando los cuartos medios –que son los más perjudicados–, tenemos que entender que hay tiempo para ponerse al día, para sacarle provecho al currículum priorizado que tenemos hoy”.

“Debemos pensar en un 2021 con la mayor flexibilidad posible, lo que podría significar desarmar los cursos para nivelar a los alumnos según las evaluaciones. Esto sería un cambio total en el paradigma, el que tal vez no se podría aplicar de inmediato, pero sí se puede planificar. Este año puede servir para hacer una reestructuración del sistema pedagógico”, expresó.

Uno de los elementos que podrían ayudar a esta flexibilidad en el sistema sería la calendarización, la que según la visión del Ministerio de Educación podría ser trimestral, lo que daría tramos más breves y oportunidades para concretar los objetivos trazados.