Cómo es la educación en España

0
383

Los tres modelos educativos predominantes en Europa son el alemán, el británico y el francés. El sistema español destaca en equidad, integración escolar y educación intercultural.

Fuente Redem. Editado por Eileen San Martín.

La educación en España y en el ámbito occidental están viviendo momentos apasionantes de grandes cambios e incertidumbres. Para interpretar los procesos educativos que funcionan en España es que todo fenómeno educativo debe ser valorado en el marco de tres corrientes culturales: la globalización, postmodernismo y postcolonialismo.

En esta breve reflexión nos detendremos en los efectos de la globalización en la educación y en algunos sistemas educativos.

El resultado de la globalización

El fenómeno de la globalización es un cambio paradigmático. Su esencia puede explicarse en el hecho de que los estados-nación alteraron sus propias políticas para funcionar en la nueva arena internacional. En la corriente de la globalización, no existe acuerdo sobre si este proceso ejerce un impacto unificador y homogéneo en los diversos países sometidos.

Reputados académicos especializados en la temática de la globalización, se refieren a esta ambivalencia como a la «paradoja» de la globalización. Y es que denota que, la globalización es un fenómeno que opera en dos direcciones: uniformización y diversificación.

Los procesos uniformizadores de la globalización ejercen un mismo efecto homogéneo en la educación de todos los países. Pero no significa ni que el sistema mundial esté menos «basado en los estados», ni que los sistemas educativos vayan a ser desligados del estado.

¿Qué es la cultura escolar?

El concepto clave que apuntala la vigencia de los estados-nación en educación es el de «cultura escolar». Abordado por el historiador de la educación de la Universidad de Murcia, Antonio Viñao Frago, lo define como «producto histórico».

Es oportuna la comparación de la educación en España con aquella desarrollada en los tres países más emblemáticos del ámbito occidental. Estos tres países son Alemania, Inglaterra y Francia. Sus sistemas educativos tipifican modelos educativos paradigmáticos, cuyas tradiciones han revelado un influjo pleno y directo en muchos otros sistemas del mundo.

Comparación con Finlandia y Alemania

También cabe dar algunas pinceladas comparativas de España en relación a países de excelencia educativa como Finlandia. La finalidad esencial del cotejo comparativo no es otra que el aprendizaje del espíritu y la experiencia de otros países. Además, la construcción de una sociedad nacional y mundial de índole humana, elevada, solidaria e inclusiva.

Alemania, a través de su sistema busca perpetuar el espíritu germánico, dentro y fuera de sus fronteras. En su firme creencia le da importancia a la contribución nacional y a la riqueza de la cultura del mundo. Es uno de los países de mayor fecundidad intelectual y cultural en las diversas ramas de la ciencia, filosofía y música. Este país ha ejercido un influjo claro en Finlandia y EE.UU., entre otros.

El comparatista García Garrido cataloga la entidad educativa de Alemania como de «espíritu de conservadurismo antirreformista». Distinto a los rasgos progresistas del sueco, en el caso de Finlandia, hay una gran madurez del consenso social y una clara homogeneidad social y educativa.

En lo que atañe a Alemania y Finlandia, el eslogan educativo de estos dos países podría resumirse en «la tradición educativa funciona, y lo que funciona no se cambia».

Inglaterra confía en el modelo empírico

Inglaterra apunta a extender sus rasgos identitarios contenidos en el término de Englishness. Este modelo alude a un pensamiento de desconfianza hacia el sistema o la teoría. Un rechazo a la teoría sistemática y al establecimiento de generalizaciones. Una clara preferencia hacia las verdades adquiridas a través de la experiencia o la investigación del mundo empírico.

Sus innovaciones y experiencias educativas pioneras han influido en zonas geográficas del ámbito anglosajón como los EE.UU. y Australia.

La lógica de Francia

Francia ha considerado siempre una obligación su misión de difundir la cultura latina en el mundo. Además, extienden la inteligencia lógica de Descartes y Pascal o el orden del cuidadoso estilo de Racine. El influjo de este país es visible en los países mediterráneos (España, Italia, Grecia) y en otros como Marruecos.

España ha acusado históricamente un influjo de Francia. No obstante, revela una gran heterogeneidad y diversidad tanto en el ámbito político como educativo. Su espíritu hispanista ha sido catalogado de «difícil» por académicos extranjeros, el cual está conformado por un mosaico de sensibilidades diversas. No obstante, ha resultado ser muy atractivo y apetecido por voluntades foráneas.

Niveles de excelencia en España

Pese a la mayor polaridad social y política en España, la educación ha conseguido cotas notables en aspectos educativos. Estos se han revelado como excelentes en los procesos educativos desarrollados en la red de centros que conforman la denominada acción educativa de España en el exterior, la cual ejerce con el emblemático Instituto Cervantes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here