Cómo los estudiantes podrán sacar provecho de las vacaciones en modo COVID

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A UNO

Por Sebastián Dote en El Dínamo

Alumnos de la enseñanza básica, media y superior descansarán en medio de un ambiente marcado por las restricciones de la pandemia.

En un poco más de un mes la mayoría de los colegios, liceos y universidades de Chile cerrarán su año, iniciando así un período de vacaciones que, al igual que gran parte de 2021, estará marcando por la pandemia del COVID-19.

Tras casi un año completo de agotadoras clases online y jornadas semipresenciales, niños, niñas y adolescentes, además de estudiantes de educación superior, pasarán por dos meses de descanso que resultarán claves para volver a la actividad en un 2021 que estará marcado por la incertidumbre, pero también de certezas sobre las vivencias experimentadas.

La edad, el tiempo y la disponibilidad de recursos son algunos de los elementos que se pondrán en juego en un verano que estará lleno de restricciones, pero que será clave para recuperar las energías y volver a las clases asumiendo sin mayores problemas la nueva realidad.

La búsqueda de alternativas

Patricia Guerrero, académica de la Facultad de Educación de la Universidad Católica, conversó con EL DÍNAMO sobre estas extrañas vacaciones de verano en modo COVID, las que obligarán a estudiantes y a padres a adaptarse para lograr la pausa necesaria.

“Lo que más me hace sentido, y es que lo que pasa en la pandemia, es que hay que reformatearse, hay que pensar que es una situación especial, una situación grave y que no se puede vivir como se vivía antes, y que tiene que ser un momento en que todo lo que era normal, como salir de vacaciones o desplazarse, no lo es”, expresó.

La experta señaló que lo fundamental para este período es buscar alternativas y “crear otro ideal sobre las vacaciones”, asumiendo las dificultades para poder viajar, agregando que “en el fondo, debemos reconciliarnos con lo que implica aburrirse”.

Juegos fuera de la pantalla

Guerrero habló además de su experiencia trabajando con niños, niñas y adolescentes, la que es diferente dependiendo de su entorno y su realidad.

La mayoría tiene un vínculo con las pantallas a través de los videos de Youtube o las redes sociales, los que generan un cansancio mental que afecta directamente a la pausa necesaria con miras al año escolar 2021.

“Los niños tienen que entender que para descansar el cuerpo tienen que tener otras actividades, manualidades, jugar con agua, disfrutar al aire libre con los cuidados necesarios, tener mucha actividad física y fomentar la lectura, por al menos 10 minutos”, afirmó.

La académica señaló que mucho de esto también depende de la situación que esté viviendo cada alumno. En algunos casos, los niños se encuentran solos en sus casas debido a que sus padres trabajan. Otros, que no tienen acceso a internet, tienen como su principal pantalla la televisión abierta.

El desafío para los padres

El inicio de las vacaciones escolares en la era del COVID-19 también implicará una tarea adicional para los apoderados, que ya estaban recargados desde el inicio de los cursos online.

Para la docente, la organización es clave para poder superar estas complicaciones, a lo que se suma a la solidaridad. “La mayoría de los papás estamos súper cansados, entonces es importante pedir ayuda a los familiares, amigos, al círculo cercano. Es importante tener paciencia”, aseveró.

Guerrero afirmó además que el diálogo reflexivo con los niños es importante para tomar decisiones. “Hay que saber lo que les gusta, con lo que se sienten bien, con lo que se pueden relajar”, dijo.

La falta de certezas sobre el futuro también es otro elemento adicional de estrés tanto para padres como alumnos, pero también se cuentan con antecedentes como la segunda ola de Europa, la que obligó a retomar varias medidas restrictivas.

“Tenemos que buscar seguridad y hacer una especie de duelo ante un modo de vida que tal vez no va a volver por algún tiempo, pero que se podrá retomar a medida que vayamos saliendo adelante, aparezca la vacuna y se logre controlar la enfermedad”, explicó.

La responsabilidad de los universitarios

La académica también analizó la realidad de los universitarios, señalando que tanto alumnos como profesores “tienen que descansar” y “consolidar sus aprendizajes”, aprovechando las restricciones del verano en actividades que tengan algún vínculo con su carrera.

“Los universitarios tienen una responsabilidad grande porque se están formando como profesionales, entonces esto va mucho más allá”, señaló.

Guerrero detalló que “el ocio es muy importante”, pero agregó que “también es fundamental tomar cosas que a uno lo hacen feliz de la profesión o el área que uno eligió, de algo que uno quiere estudiar”.

En este sentido, la salida más provechosa podría pasar por la lectura de materiales que quedaron pendientes por la falta de tiempo, pero que son parte de la pasión que cada estudiante ha puesto a su respectiva carrera.