Cuando falta un profesor, reflexiones (in)coherentes sobre una maldita mala educación, por Macarena Celume

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Girl Sitting in ClassroomEntonces miré a esos tantos alumnos, algunos me miraban con cara de “qué hacemos”, otros simplemente estaban sobre la mesa, con sus caras aplastadas. Sentí escalofríos. Yo no tengo nada que hacer por este ramo que acaban de perder. Escuchan la lista. Los miro, ahora estoy viendo al curso que vine a reemplazar.

Nada que hacer. No hay material de trabajo. Pienso… qué les puedo pedir a estos niños si los profesores faltan y faltan y entonces qué motivación queda para los alumnos. Los niños que creen en su especialidad (o carrera técnica), que van a salir a trabajar, sin embargo, tienen tremendos vacíos y reemplaza cualquiera que esté libre. Como yo ahora. Una actriz, con ciertos conocimientos interesantes en educación teatral, pero sin ninguno en educación turística.

Una falta de respeto para los niños. La educación sigue mal. Y claro, los profesores, también a su vez, son malpagados y por ende, se sienten con el derecho de faltar cuando quieren… Un sueldo pobre es igual a una poca motivación. Porque, uno, hay vocación, pero también en el mundo real hay que pagar cuentas, arriendo, comer… Todo este sistema es injusto, los niños que más necesitan educación, o en realidad, aquellos que también tienen derecho a buena educación, no la reciben, sus profesores faltan, no pasan las materias, pierden el tiempo y se repite el círculo vicioso de la maldita mala educación.

Una pena, una vergüenza, muchas rabias.
Todos los niños conversan, algunos aburridos preferirían estar en su casa, total aquí no están haciendo algo. Los dejo escuchar música, maquillarse, conversar. ¿Qué puedo hacer? Hago algunas actividades referentes a mi área, intento inculcar el desarrrollo cultural y emocional, pero ellos ya están desmotivados, esto se repite siempre, entonces los entiendo cuando no quieren trabajar. Cuando dicen “tía, si no estamos haciendo nada, mejor nos vamos para la casa” tienen toda la razón.

Tengo rabia, rabia por estos alumnos, porque a mí nunca me faltó un profesor… eso es injusto… a ellos TODAS las semanas les falta más de uno. ¿Qué van a aprender así? ¿Cómo van a aprender si sus profesores no están comprometidos con ellos?
Hablamos de igualdad de oportunidades, pero CÓMO, DÓNDE, si nadie prepara en serio a estos niños.
Los profesores exigen lo que se merecen, que es entre otras cosas, al menos, un sueldo digno, pero a su vez, en esa lucha, miles de niños se están perjudicando. Sólo hoy he visto 135 niños que han visto pasar sus clases con el profesor ausente en reiteradas ocasiones. Tengo pena, e impotencia, siento que los niños se sienten vulnerados y entiendo su rabia y su desmotivación por sobretodo.

¿Cómo queremos hacer surgir a las clases desfavoreidas por el capitalismo si no tenemos educadores que se comprometan con ellos? …. digo, no son todos, pero desde que estoy metida en educación escolar, he sido testigo de como todos los días, faltan y faltan los profesores, sin siquiera dejar un material de apoyo a la clase para que quien reemplace sepa algo de cómo llevar el curso.
Los mismos que pregonan igualdad social no se hacen responsables de lo que ellos entregan al educar… no sé, siento una desesperanza tremenda. Creo que hay mucho profesor con poca vocación, y se colan en los movimientos sociales y dañan a estos pobres estudiantes.

Yo creí tanto en la revolución estudiantil y hoy veo que si bien se han logrado cosas, a estos niños no les ha tocado nada, siguen siendo discriminados por un sistema horrible, corrosivo y vicioso que nadie está dispuesto a mejorar. Necesitamos compromiso, para que estos pajaritos puedan al menos entrar a la competencia de la vida… horror…
Los observo, ríen, todos sus pequeños mundos y aspiraciones se aplastan en este día que siempre se reitera a lo largo del año escolar.
Qué rabia, qué pena este sistema que permite esto.

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