El consumo de marihuana en escolares chilenos

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Las imágenes cerebrales de los jóvenes estudiados, mostraron que la mayoría presenta una anormalidad en la zona relacionada con la motivación, planificación e iniciativa. Esto se traduce en: jóvenes desmotivados, sin interés de seguir estudiando ni de terminar sus proyectos. También se encontraron áreas alteradas en la zona que se relaciona con el procesamiento de la información.

Editado por Eileen San Martín.

La marihuana proviene de la planta de cáñamo llamada “Cannabis Sativa”. Su principal sustancia química psicoactiva es el delta-9-tetrahydrocannabinol (THC). El THC es una sustancia muy potente, que tiene el efecto nocivo y adictivo de la marihuana.

La marihuana tiene más de 500 componentes, entre los cuales alrededor de 80 son cannabinoides. De estos últimos, muy pocos han sido estudiados: el THC, CBD y CBN. El THC es el cannabinoide más  abundante de la planta y es el responsable de sus efectos placenteros. Del resto de los componentes de la planta se sabe sólo de unos pocos.

Los cannabinoides, en palabras sencillas, serían sustancias que actúan sobre los receptores endocannabinoides. “Endo”, porque son propios de nuestro organismo. Es decir, nuestro cuerpo tiene sus cannabinoides, una suerte de farmacia propia. Cuya función es regular el stress y las emociones placenteras.

Cuando el cuerpo recibe cannabinoides externos, que pueden ser sintéticos (remedios) o fitocannabinoides (de la planta de marihuana), se engaña a nuestro sistema endocanabinoide. Así, el sistema comienza a confundirse y reduce sus propios receptores. Esto conlleva a que, el sujeto necesite más de la sustancia para alcanzar el placer. De ahí se desencadena el clásico circuito de la adicción.

¿Por qué la marihuana afecta el aprendizaje y memoria?

Uno de los estudios más impresionantes al respecto, apareció en la revista Journal of Neurosciences (enero 2019). Esta investigación, se hizo en 46 adolescentes consumidores de marihuana, pero no en grandes dosis.

El estudio concluyó que, incluso un consumo bajo producía anomalías en la formación del cerebro. Esto generaría disminución de las habilidades de aprendizaje, presencia de mal humor e indecisión al cómo actuar.

Con el consumo de marihuana disminuye la capacidad cognitiva, especialmente la atención y memoria. La principal causa es la disminución de las fibras de conexión. Nuestro cerebro es una inmensa “red de circuitos”, donde cada área y su respectiva función están interconectadas.

Fumar marihuana antes de los 20 años conlleva una disminución de hasta un 80 % de las fibras que conectan el precuneus (zona del cerebro que coordina información que viene de todas partes del cerebro) con el hipocampo (zona involucrada en la formación de nuevos recuerdos, orientación espacial y memoria).

¿Se pueden recuperar las funciones de memoria y aprendizaje afectadas por el consumo de marihuana?

Las investigaciones al respecto coinciden en que depende de la edad en que se comience a consumir. El consumo de marihuana antes de los 20 años produce cambios en la estructura misma del cerebro. A esa edad, el cerebro se encuentra en proceso de desarrollo y cambio.

El estudio de Meier en sujetos que comenzaron a consumir a los 14 años, mostró que aquellos que fumaron marihuana en forma constante durante la adolescencia, perdieron en promedio entre 8 a 10 puntos de coeficiente intelectual (CI).

Es decir, en términos de CI, el sujeto que era brillante pasó a ser normal y el normal, bajó a limítrofe. Las capacidades mentales perdidas no se restauraron completamente en aquellas personas que dejaron de fumar en la edad adulta.

Sin embargo, aquellos que comenzaron a fumar en la edad adulta, no mostraron disminuciones significativas en su coeficiente intelectual.

Ejemplos de daños en el cerebro a largo plazo

Los daños van a depender de la cantidad de consumo, la edad y los factores individuales de la persona. El consumo en personas con vulnerabilidad genética influye directamente en el desarrollo de psicosis.

La evidencia científica nos muestra la relación entre ciertos trastornos en salud mental y el uso de marihuana. Esto se ve especificado en cuadros de esquizofrenia, trastornos anímicos, ataques de pánico o suicidios. Gatillarían, favorecerían o empeorarían, con el abuso de esta droga.

El estudio

Un estudio mencionado en Ciper, evaluó de manera comparativa a escolares fumadores exclusivos de marihuana versus no consumidores de ninguna sustancia. Se consideró consumidor al alumno con un mínimo de cuatro episodios de consumo de cannabis. Cabe mencionar, que fuese durante el último mes y con una habitualidad mínima de 18 meses.

Los jóvenes pertenecían a diferentes realidades socioeconómicas. Adolescentes provenientes de la educación pública, subvencionada y particular. Se les aplicó encuestas de salud y se revisaron sus informes de notas. Además, se les aplicaron tests de inteligencia y pruebas neuropsicológicas que median atención, memoria y concentración.

Las diferencias entre el grupo de control (no consumidores) y el de consumidores fueron muy significativas. Al comparar los test con las imágenes cerebrales, los resultados mostraron que la mayoría de los escolares consumidores presentó una anormalidad en la zona relacionada con la motivación, planificación e iniciativa.

Esto se traducía en jóvenes desmotivados, sin interés de seguir estudiando ni de terminar los proyectos que empezaban. También se encontró áreas que estaban extremadamente alteradas en la zona que se relaciona con el procesamiento de la información.

Resultados

Los resultados confirmaron que las áreas relacionadas con el aprendizaje, memoria y ánimo, se veían afectadas con el consumo.

Un estudio realizado por SENDA  en año 2016, da cuenta de que la percepción de riesgo que hay al consumir marihuana,  disminuido en los últimos diez años. Por consumo “experimental de marihuana” llega al 28,9%, mientras que, el riesgo por “consumo frecuente”, es de 64,9%.

Fuente: Ciper Chile.

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