El estatus en que quedarán las clases de Religión

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Hoy todos los colegios del país, incluyendo los públicos y los laicos, están obligados a impartir esa asignatura. Si bien los alumnos pueden eximirse, muchos deben permanecer en la sala escuchando la clase.

Fuente: Emol.

Un gran debate se generó a raíz del cambio curricular que se aprobó para 3° y 4° medio. Se dejó fuera del «Plan Común» obligatorio asignaturas como Historia y Educación Física. Por otro lado, incluyó otras nuevas: Filosofía y Educación Ciudadana.

En Chile, todos los establecimientos están obligados a impartir Religión, sean municipales, particulares subvencionados o particulares pagados; confesionales o laicos.

Esto emana de un decreto supremo dictado por Augusto Pinochet en 1983, que establece que «las clases de Religión deberán ofrecerse en todos los establecimientos educacionales del país». En el trato se incluyen dos clases semanales dentro del horario oficial.

Estas clases serán «optativas para el alumno y la familia». En caso de querer eximirse, los apoderados deberán manifestarlo por escrito en el momento de matricular a sus pupilos. El decreto establece que se podrá impartir cualquier credo religioso, «siempre que no atente contra un sano humanismo, la moral, las buenas costumbres y el orden público».

¿Qué ocurre en la práctica? Un estudio de la Universidad Católica de Valparaíso, muestra que un gran porcentaje de los alumnos se exime de esa asignatura. En la enseñanza básica cerca del 60% opta por realizar ese ramo, cifra que baja a un 4,3% en 4° medio.

Las clases de Religión

Un problema colateral es que esa gran masa de alumnos que se exime no tiene garantizado poder realizar otra actividad académica en esas dos clases semanales. En la práctica, terminan «perdiéndolas».

Así lo muestra el mismo estudio, que indica que el 52% de quienes se eximen se debe quedar en la misma sala escuchando la clase de Religión. El 16% sale del aula a hacer «repasos libres», mientras que sólo el 3% tiene otra actividad académica en ese horario, como talleres.

Marcos Telias, codirector de Acción Secular y miembro de Educación Laica –organización que aboga por retirar Religión de los colegios públicos– hace ver que esa situación acarrea efectos negativos. Quienes se quedan en la sala «tienen que recibir Religión igual, aunque estén en contra».

Dice que han recibido denuncias de niños «que los obligan igual a hacer tareas de Religión o que los profesores los hostigan». Según datos de la Superintendencia de Educación, sólo entre enero y marzo de este año han recibido nueve denuncias relacionadas con las clases de Religión.

Telias comenta que hay otro grupo de eximidos a quienes les permiten retirarse del colegio, lo que hace que «desaprovechen y desperdicien horas valiosas» que se podrían utilizar en entregar otros contenidos relevantes, como educación sexual. Explica que el único modo de usar esas horas en otra cosa es que el 100% de los alumnos esté eximido.

Alumnos de 3° y 4° tendrán ahora una alternativa a Religión

Haciéndose cargo de esta situación, el cambio curricular que se aprobó para 3° y 4° medio incluye una modificación sobre Religión. La asignatura ahora pasa a ser parte del «Plan Común Electivo», junto con otros tres ramos: Historia, Educación Física y Artes.

¿Qué implica esto? Que para los estudiantes que se eximan de Religión, los colegios deben dictar sí o sí uno de los otros tres ramos. Esto garantiza que esas horas se utilicen. «El cambio está en que el nuevo currículum para 3° y 4° ofrece la alternativa de tomar otros ramos a los estudiantes que no opten por Religión. Los establecimientos educacionales deben ofrecer al menos una de estas opciones», explica a Emol Jesús Honorato, jefe de la Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) del Mineduc.

Desde Educación Laica reconocen que esto «es un avance». No obstante, plantean que las clases de Religión, tal como existen hasta ahora, se eliminen de los colegios públicos. El argumento es que «el sistema público no puede ser confesional. Tiene que ser laico, porque los fondos estatales no están para promover religiones», según argumenta Telias.

Proponen, en cambio, que el conocimiento de las distintas religiones se aborde, desde una perspectiva académica, en las clases de Historia, Filosofía y Arte. «Aprender acerca de religiones es indispensable para la educación de un niño. Es parte de todas las culturas; pero eso no es lo que se hace en la clase de Religión. En Chile, las clases de Religión son confesionales. Son de adoctrinamiento religioso», asegura.

Esa organización ha planteado esa solicitud a las autoridades, exponiendo distintos estudios sobre el tema. Incluso, el año pasado realizaron una presentación en el Consejo Nacional de Educación (CNED), cuando se discutía el cambio al currículum escolar para 3° y 4° medio.

Pero también hay quienes defienden la permanencia de ese ramo en los colegios. Carlos Veas, secretario ejecutivo de la Federación de Instituciones de Educación Particular (FIDE) –que agrupa a colegios de congregaciones católicas– afirma que «Religión hoy día dista mucho de lo que fue hace años, cuando era eminentemente dogmática. Hoy día está fuertemente centrada en el desarrollo personal y espiritual de los alumnos, que es un elemento muy importante en estos momentos en la formación de la juventud, cuando hay una urgente necesidad de formación ética».

Fuente: Emol.

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