El nexo de Gerardo Varela con el cuestionado negocio de las ATE

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gerardo_varela1_320x180El abogado de Sanhattan ha sido uno de los nombramientos más polémicos en el gabinete del Presidente Sebastián Piñera. Sus polémicas columnas en contra de la gratuidad en educación superior, además de señalar que la educación es tanto un derecho como un bien económico, han encendido las alarmas en la oposición política y en el Movimiento Estudiantil. Pero un nexo que no ha sido muy visible es su rol –hasta hoy en día– como director de EducaUC, en nombre de la Pontificia Universidad Católica. Por Macarena Segovia en La Tercera El nombramiento del abogado Gerardo Varela, en el Ministerio de Educación, ha concitado un sinfín de críticas de la Nueva Mayoría, el Frente  Amplio, y  diversos actores sociales como la Confech y el Colegio de Profesores. Su perfil marcadamente economicista y su falta de experiencia técnica en el ámbito educacional también le han valido resquemores al interior de Chile Vamos. El abogado estrella de Sanhattan es reconocido por tener una hilarante pluma, tanto así que en reiteradas ocasiones apuntó directamente a las reformas del Gobierno de Michelle Bachelet, destrozó la gratuidad, la construcción de salas cunas y la ley que terminó con la selección y el copago en la educación escolar. A pesar de que se ha mostrado en contra de la educación pública como una máxima y ha realzado la labor de los privados y los padres en educación, el futuro ministro Andrés Chadwick al referirse a el, fue claro y dijo que todas las carteras estarán al servicio del programa de Gobierno de Sebastián Piñera, razón por la que debería implementar la ampliación de la gratuidad a los IP y los CFT en la próxima administración. Varela es reconocido por ser un hombre del mundo de los negocios. Ha destacado en su rol como director de Fundación para el Progreso, en donde cultivan la línea de un neoliberalismo “salvaje”. Además, en los círculos económicos se le conoce su “impecable defensa” a los ejecutivos de Larraín Vial involucrados en el caso Cascadas. Sumado a esto, también se le identifica como uno de los mejores negociadores y mediadores en fusiones empresariales, labor que conocen desde cerca en la Pontificia Universidad Católica (PUC). A pesar de que no cuenta con una vasta experiencia en el ámbito educativo, en su extenso currículum económico destacan dos incursiones, ambas iniciativas privadas, centradas principalmente en la educación escolar, la que es lo realmente relevante, según las columnas de Varela. Fue director de “Escuelas para Chile”, un proyecto creado por Fundación Teletón, que tenía como objetivo la reconstrucción de colegios dañados por el terremoto y tsunami de 2010. Pero, además, actualmente es director de EducaUC, un organismo que se dedica a asesorar como mejorar la calidad de una serie de colegios particulares subvencionados, y que también presta servicios como agencia de Asistencia Técnica Educativa (ATE). Varela llegó a dicho directorio hace al menos cuatro años, en representación de la PUC, institución a la que le ha prestado servicios en distintas ocasiones. El abogado de Sanhattan asesoró a la PUC en la negociación con Christus por la Red Salud UC, representó a la casa de estudios en el directorio de la Clínica San Carlos y también prestó servicios en la negociación que tuvo la institución por la venta de su parte de Canal 13. El rol que cumple el nuevo ministro de Educación, Gerardo Varela, en EducaUC, es el de director en nombre de la PUC, espacio que comparte con Carlos Williamson, Mónica Singer, Pilar Cox, Fernando Sánchez, Enrique Ovalle, Francisco Herrera, Juan Pablo Grez, María Francisca López y Sebastián Figueroa, según la última actualización en el registro de EducaUC. Según explica la directora académica de EducaUC, María Domeyko, la directiva “está a cargo de fijar las políticas, dar las directrices y hace control de gestión” en el organismo. La ejecución de dichas políticas depende de la gerencia general y un grupo ejecutivo. EducaUC no pertenece directamente a la universidad pontificia, pero si es una empresa afiliada a la PUC. EducaUC se constituyó como sociedad anónima en el año 2004 y nació de un proyecto de la incubadora “VentanaUC”, que tiene como cocreadora a la empresa Prospectus Development S.A., ligada a Felipe Larraín, Raúl Labán y Alexis Camhi (MBA, MIT). A lo largo de los años, EducaUC ha generado una amplia red de colegios particulares subvencionados, en los que ha avanzado en mejorar la calidad de la educación escolar en Chile, y en propiciar la igualdad de oportunidades. Entre ellos destacan los establecimientos San Marcos de Maipú, San Francisco de Paine y la Inmaculada Concepción de Vitacura. La iniciativa es apoyada por el fondo de inversión Expertus, integrado por empresarios como Marco Cariola, Andrés Lyon, Alberto Hurtado y otros. Se ha capitalizado con el apoyo de la línea de Corfo Mercado de Capitales MK1 y es administrado por la Administradora de Fondos de Inversión Independencia S.A. En los últimos años ha sido reconocida públicamente por su expansión en el rubro de las asesorías educacionales, también entre las agencias de Asistencia Técnica Educativa, conocidas como ATE, y que obtienen sus recursos preferentemente de la subvención escolar preferencial para los sectores de mayor riesgo social del país..

Las cuestionadas ATE

A medida de que EducaUC S.A. fue creciendo, y tras la promulgación en 2008, en el primer gobierno de Bachelet, de la Ley de Subvención Escolar Preferencial (SEP), el organismo decidió inscribirse en el registro de las agencias de Asistencia Técnica Educativa (ATE). De esta forma, se unieron al cuestionado negocio de las ATE, que se traduce en que los establecimientos particulares subvencionados financian asesorías educacionales a través de los recursos entregados por esta ley para mejorar la gestión educativa con los mas pobres de la educación pública y la particular subvencionada. La directora Académica de EducaUC, María Domeyko, explica que el organismo no es una ATE a secas, ya que no se dedica únicamente a dicho servicio, ni tampoco se originó con ese fin, sino que se creó con el objetivo de asesorar y mejorar la calidad de establecimientos de forma particular, y no con recursos del Estado. El principal objetivo de la institución, según da cuenta en su registro ATE, es “ofrecer a sostenedores y escuelas asistencia técnica, en gestión institucional, curricular/pedagógica, y convivencia, a través de capacitaciones, talleres y acompañamiento”. Además, destaca que “cuenta con un destacado equipo profesional multidisciplinario”, principalmente especialistas provenientes de la PUC. Según da cuenta en su página web, a partir del año 2013, EducaUC amplió su oferta de extensión para potenciar sus asesorías a colegios fuera de la red, programas que eran dependientes del Departamento de Asesorías y Servicios Educacionales de EducaUC, entre los que destacaba el Programa de Inglés EducaUC, que contaba con certificación ATE. Cabe recordar que las ATE han estado en medio de fuertes críticas por ser sociedades anónimas “con fines de lucro”, en las que cada establecimiento invertiría un 9% de sus recursos obtenidos por Ley SEP. Distintos parlamentarios han apuntado al lucrativo negocio que significan estas agencias para el sistema educativo escolar de nuestro país, principalmente por su explosivo crecimiento. Es más, a marzo de 2014, eran 907 las que operaban en el país, prestando un total de 5.519 servicios. El diputado Giorgio Jackson y la diputada Camila Vallejo señalaron –durante el proceso de tramitación de la Reforma Escolar– que debían dejar de existir. Es más, en el año 2014, la diputada Yasna Provoste (DC) ingresó una indicación que pretendía eliminar, en el plazo de dos años, el fin de lucro en estas instituciones, indicación que fue aprobada por la Comisión de Educación de la Cámara, pero que finalmente no prosperó en el Congreso. En el libro Asistencia Técnica Educativa: de la intuición a la evidencia (2010), elaborado por Cristián Bellei, Alejandra Osses y Juan Pablo Valenzuela, se detalla la evolución de las ATE y se describe el costo promedio de contratación de sus servicios. Establece que en promedio, los contratos tienen un costo de 15 millones de pesos; en el caso de un consultor individual, el monto asciende a poco menos de 3 millones. Por otra parte, respecto del monto que invierte cada escuela que recibe un servicio ATE, “los datos disponibles nos indican que, en promedio, este asciende a los 3 millones 600 mil pesos. Además, los sostenedores municipales invierten en promedio, casi 46 millones de pesos por contrato, mientras que los particulares subvencionados poco menos de 4 millones”. El rol directivo que tiene el designado ministro Varela en EducaUC recuerdan los fuertes cuestionamientos dirigidos contra la primera subsecretaria de Educación, nombrada por Michelle Bachelet en 2014, Claudia Peirano, quien era fundadora y socia de la ATE Grupo Educativo. Peirano, además, antes de su cuestionamiento, había cuestionado la gratuidad, principal promesa de la campaña de Bachelet. Elemento adicional fue su nexo familiar: era exesposa de Walter Oliva, exdirigente de la DC, reconocido por sus incursiones en colegios particulares subvencionados. Tras una serie de críticas, Peirano decidió no asumir el cargo de subsecretaria. El Mostrador intentó en reiteradas oportunidades tomar contacto con Gerardo Varela pero el abogado no respondió mensajes ni contestó nuestros llamados. Por Macarena Segovia en La Tercera  

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