¡Es hora de actuar! Cómo avanzar hacia una educación sin brechas de género

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nota_dia_mujerEducación 2020 recuerda la importancia de avanzar hacia la igualdad de derechos con esta mini guía, que incluye 30 consejos a través de los cuales docentes, estudiantes y familias pueden promover el fortalecimiento de las capacidades de todos los niños, niñas y jóvenes por igual.
A pesar de que en el discurso se ha ido instalando la idea de que es necesario avanzar hacia la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, aún existen importantes diferencias que se evidencian en los resultados de aprendizaje (sobre todo de matemática), en el ingreso a carreras relacionadas al área de la ciencia y la tecnología, en los salarios y en los puestos de poder, sólo por nombrar algunas (porque la lista es bastante extensa). Lo anterior es reflejo de una gran verdad: nuestras prácticas cotidianas continúan perpetuando las brechas de género. Se trata de acciones naturalizadas en las aulas, en los hogares y en los espacios públicos que necesitamos cambiar desde nuestros diversos lugares. En otras palabras, necesitamos transitar “del dicho al hecho”. Por eso, en este día en el que se conmemora la lucha por la igualdad de derechos, desde Educación 2020 hemos querido invitar a padres, madres, estudiantes y profesionales de la educación a dejar atrás aquellos micro y macromachismos, y renovarlos por prácticas inclusivas. ¿Cómo? A través de esta mini guía, que incluye 30 consejos que nos ayudarán a avanzar con hechos concretos hacia una sociedad libre de brechas de género.

 PROFESIONALES DE LA EDUCACIÓN

1.- Promueve y fortalece las habilidades por igual Una creencia típica es que ellos son buenos para las ciencias, mientras que ellas para lenguaje, lo que no necesariamente es así. Incentiva por igual a tus estudiantes. 2.- No dividas por género las tareas en el establecimiento Tanto niños como niñas pueden realizar las distintas tareas en la escuela, como bordar, apoyar en el aseo, cocinar. Compartir las labores genera mayor empatía. 3.- Intenciona la paridad ¿En las directivas de curso predominan los niños? Incentiva a que niñas también puedan participar. 4.- No impongas uniformes diferenciados El uso de faldas, por ejemplo, limita el movimiento de las niñas. Promueve el uso de una vestimenta cómoda para ellos y ellas. 5.- Pon atención a los ejemplos que das en clases Si vas a hablar de fútbol, ámbito que ha sido tradicionalmente masculino, incluye ejemplos de mujeres deportistas para no reforzar los estereotipos. 6.- Utiliza lenguaje inclusivo de género A través del lenguaje conocemos el mundo, por eso prefiere los sustantivos genéricos (jóvenes, estudiantes, ciudadanía) o desdobla el sustantivo (niños y niñas). 7.- Estimula el uso equilibrado de los espacios ¿Las canchas son usadas sólo por niños? Promueve que los espacios sean ocupados sin acaparamientos. 8.- No seas indiferente ante acciones sexistas Hazle ver a tus estudiantes cuando están actuando de forma discriminatoria. Dialoga y educa sobre la importancia de respetar la diferencia. 9.- Elabora protocolos sobre acoso y abuso sexual Es importante que las comunidades educativas acuerden no admitir ningún tipo de violencia y que estén preparadas en caso de que ocurran estos casos. 10.- Destaca el aporte de las mujeres Incorpora en el currículum escolar a personajes femeninos que hayan contribuido a mejorar la sociedad y en las lecturas obligatorias incluye a escritoras.  

FAMILIAS

1.- Asigna las labores del hogar por igual Deja atrás la idea de que las mujeres son idóneas para el trabajo doméstico. Enseña que todos y todas podemos hacer lo mismo, y que el trabajo en equipo es siempre mejor. 2.- No promuevas la valorización de la apariencia física y sí de las capacidades Las mujeres han crecido con la idea de que su aspecto es un elemento vital de su identidad, lo que afecta su autoestima. Destaca sus habilidades, creatividad, forma de ver el mundo; no el cómo luce o viste. 3.- Incentiva actividades mixtas ¿Van a jugar un partido de fútbol en familia? Pues bien, que ellas también se sumen. Propicia espacios de entretención en los que niños y niñas puedan divertirse.   4.-  Utiliza lenguaje inclusivo de género Al igual que en el caso de la escuela, prefiere sustantivos genéricos (habla de humanidad en vez de “el hombre”) o incorpora a ambos sexos (hombres y mujeres). 5.- Elimina discursos estereotipados Deja atrás instrucciones del tipo: “siéntate como señorita” o “párate como hombre”. ¡Permíteles que actúen tal cual son! 6.- Regala juguetes sin diferencias de género  ¿Quién dijo que los niños no pueden jugar con muñecas o las niñas no quieren armar legos? Los juguetes son para entretenerse y la entretención no distingue sexo. 7.- Promueve la expresión de las emociones y los sentimientos Elimina discursos como “los niños no lloran” o “las niñas deben ser delicadas y no hablar fuerte”. Permite que ellos y ellas expresen libremente lo que sienten, sin etiquetas. 8.- Ve programas de TV, películas o textos libres de sexismo Deja de lado los pasatiempos que tienen contenidos que naturalizan la discriminación de género. Opta por productos de entretención que rompan con los estereotipos. 9.- Fomenta un ambiente de respeto y diálogo Incentiva la valorización de la individualidad y personalidad de cada uno de los y las integrantes de la familia, sin importar el género, la edad u otro aspecto. 10.- Revisa tus prácticas y actúa con el ejemplo Las personas adultas son el modelo a seguir para los y las más jóvenes. Hazte consciente de tus acciones. Por ejemplo, pregúntate: ¿cuántas veces he hablado de “monjas”, “madres” y zorras” para referirme a equipos de fútbol?  

ESTUDIANTES

1.- Utiliza los espacios sin acapararlos No monopolices gran parte del patio para jugar “pichanga” o no te quedes en un rincón de la sala mientras tus compañeros ocupan el resto. Compartir siempre es mejor. 2.- Evita “bromas” irrespetuosas Levantar la falda de tus compañeras, desabrocharles el sostén o ver su ropa interior con un espejo no son “bromas”, son un tipo de violencia de género. Trata con respeto y de igual a igual a tus compañeros y compañeras. 3.- Y mantén el respeto en el espacio virtual ¿Compartes fotografías de mujeres, incluso de compañeras, sin su consentimiento? Pues no lo sigas haciendo. Y ojo, tampoco participes en espacios virtuales donde otros lo hacen. 4.- Promueve la paridad en los liderazgos Hombres y mujeres tenemos las mismas capacidades, por lo cual podemos participar en los distintos espacios de la escuela y la sociedad. ¡Elige directivas donde ellos y ellas estén presentes! 5.- Comparte las labores en el establecimiento y otros espacios ¿Van de paseo de curso? Distribuyan las tareas de manera equitativa. ¡Todos y todas pueden lavar la loza, cocinar y ordenar! Y que esto sea extensivo a la sala, fiestas y en el hogar. 6.- No “piropees” a tus compañeras u otras mujeres Aunque ha sido aceptado socialmente por mucho tiempo, el piropo es también una forma de violencia. 7.- Di no a los concursos que hacen competir a tus compañeras por su apariencia ¿En tu colegio realizan concursos de belleza? Además de pasados de moda, son totalmente inadecuados. El valor de toda persona está en su forma de pensar y de actuar, no en cómo luce o viste. 8.- ¡No te pongas límites para aprender! Tu género no te hace más o menos hábil para una asignatura. Niños y niñas nacemos con el mismo potencial para lenguaje y matemática. 9.- Y tampoco limites a tus compañeras y compañeros Deja atrás los estereotipos, que sólo dificultan el desarrollo personal. Tus compañeras también pueden jugar fútbol y si un compañero llora NO ‘es niñita’.     10.- No seas indiferente ante acciones sexistas Levanta la voz frente a actitudes discriminatorias y/o abusivas. Dialoga con tus compañeros y, si es necesario, acude a tu profesor o profesora para denunciar. Fuente: Educación 2020  

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