Jóvenes invierten su tiempo libre en transformar la sociedad

0
38

Desde abril, estudiantes de Antofagasta y Santiago participaron viernes por medio en una formación para contribuir con los cambios que el país necesita. En este proceso desarrollaron proyectos que presentaron en una feria.

Fuente: Educación 2020.

Aunque más de mil kilómetros los separaban, durante cinco meses a cerca de 80 jóvenes los unió una misma motivación: adquirir herramientas y desarrollar habilidades que les permitan incidir socialmente para construir una sociedad más justa. Con esta meta en mente y sin importar el cansancio de la semana, estudiantes de educación media de las ciudades de Antofagasta y Santiago acudieron viernes por medio a los Laboratorios de Incidencia que impulsó Educación 2020, en conjunto con la Unión Europea en el norte y con Colab, Corfo e Injuv en el centro.

Desde abril hasta septiembre, los estudiantes de la segunda región se reunieron en la Universidad Católica del Norte o en Estación Antofagasta, y los de Santiago en la Universidad Alberto Hurtado, en su propio tiempo libre, para conversar y conocer sobre comunicaciones y diseño para la incidencia, seguimiento legislativo, formulación de proyectos, desigualdades del sistema educativo, educación intercultural y más. Todo esto para aprender cómo empujar cambios en la sociedad, desde temáticas que les movilizaran e hicieran sentido con su realidad.

Laboratorios

En el caso del Laboratorio Intercultural de Incidencia Ciudadana, LIIC 2019, la iniciativa se desarrolló en el marco de nuestro proyecto sobre interculturalidad y migración #aMezclarse: más diversidad, mejor educación, que se realiza en Antofagasta con el apoyo de la Unión Europea. Ese laboratorio contó con la presencia de 57 estudiantes, de entre 14 y 19 años, de Chile, Argentina, Bolivia, Colombia y Venezuela, todos residentes de la segunda región.

“El proyecto #aMezclarse nace de la necesidad de avanzar en educación de calidad que considere a estudiantes migrantes, y esa apuesta se traduce en promover el enfoque intercultural en la educación que permite abordar desde el respeto y la valoración toda la diversidad que hoy tenemos en nuestras salas de clases”, dice Loreto Cisternas, jefa del proyecto. “Los y las estudiantes nos han sorprendido con la enorme ventaja que nos llevan en términos de convivencia en la diversidad. Muchos de ellos siguen reuniéndose y realizando actividades, aún después de finalizado el laboratorio”, agrega.

Al preguntarles a los participantes sobre qué los mueve a pasar una tarde de viernes en una sala de una universidad, Anaís Schmidth, estudiante de 4° medio del  Liceo de Estudios Contables y Administrativos, responde que “los y las jóvenes empoderadas debemos ser actores principales de esta sociedad”. Luego, Shnaider Trujillo, estudiante de 2° medio del Liceo Juan José Latorre, de Mejillones, agrega que “el rol de los estudiantes es fundamental, los grandes cambios que se han hecho en la educación han nacido desde los estudiantes, desde el 2006 con la revolución pingüina, con las manifestaciones el 2011 y el 2015. El año 2006 nunca pensamos en la gratuidad y hoy es una realidad gracias a jóvenes como nosotros”.

Más al sur, en la región Metropolitana, se realizó el Laboratorio Incide Innova, en alianza con Colab UC y con el apoyo de Corfo y el Instituto Nacional de la Juventud, con el objetivo de invitar a estudiantes a conectar sus preocupaciones y las de sus comunidades con los principales desafíos de desarrollo social y educación del país y Latinoamérica, a través del uso de herramientas de emprendimiento, innovación social e incidencia ciudadana.

“Una de las frases que nos caracteriza es que ‘hackeamos sistemas’. En ese sentido nos moviliza involucrarnos con jóvenes, ya que creemos que todos pueden ser agentes de cambio y hackear sus propios sistemas y entornos”, dice Carlos Román, coordinador de Desarrollo de Colab UC. “Vemos que existe mucha motivación de los más jóvenes de participar, de ser escuchados, de ser líderes, de tener espacios para conectarse mediante propósitos en común con otros chicos y chicas y eso es precisamente lo que pasó en el Laboratorio Incide Innova. Vimos una motivación gigantesca por transformar lo que les rodea con un sentido de urgencia”, agrega.

Feria

El viernes pasado, en el Centro de Innovación de la Universidad Católica, gran parte de los y las jóvenes que participaron en estos laboratorios se reunieron para presentar 17 proyectos con impacto social, entre ellos, un festival de encuentro intercultural, talleres y actividades para mejorar las relaciones entre la comunidad escolar, iniciativas para abordar la violencia de género en las escuelas,  proyectos sobre participación estudiantil y un documental sobre la brecha entre establecimientos públicos y pagados, entre otros.

Entre ellos se eligió al ganador, reconocimiento que recayó en el proyecto “RESE: ruptura de estereotipos sobre ellas” de Santiago, desarrollado por Denisse Bravo (17), del Colegio María Teresa Cancino Aguilar de Recoleta; Rodrigo Ajenjo (16), del Instituto La Salle de La Florida; Michelle Contreras (16), del Colegio Balmaceda de Peñaflor; y María Paz Toro (17), del Bradford School de Vitacura.

¿De qué se trata? RESE consta de charlas y talleres enfocadas en las estudiantes, con el objetivo de abordar las brechas de género que impactan en su desempeño escolar. La idea es generar encuentros con las estudiantes, apoyarlas en fortalecer su autoestima y ver el impacto en sus notas y en su actitud frente a la escuela.

Denisse contó que el proyecto “nace al darnos cuenta del sexismo presente en nuestra sociedad y busca entregar apoyo a niñas de forma virtual y presencial para subir su autoestima y así mejoren en lo académico y en la vida”. Michelle, por su parte, agregó que “la sociedad se basa en creencias ilógicas, prejuicios y modelos de conducta que se transmiten culturalmente a través de cómo nos crían nuestros padres, el discurso de los medios de comunicación, en las series o películas donde muestran a la mujer sumisa, la publicidad mostrando cómo debería ser la mujer ideal, aunque sabemos que no existe porque todas somos diferentes y únicas”.

“Desde niña sentí la necesidad de hacer algo por las personas y los animales, tenía muchas ideas en la cabeza y solo necesitaba concretarlas. Ahí conocí el Laboratorio Incide Innova y sentí que sería una gran oportunidad llevarlas de mi cabeza a lo físico”, contó Denisse. “El ver el deterioro de la sociedad en diferentes hábitos hace que te preocupes más de tu entorno y de hacer algo para lograr un cambio real”, sumó Michelle. “Las generaciones actuales son más conscientes de los problemas que nos rodean”, sentenció María Paz.

“No esperaba ganar. Mi mamá y mi hermana estaban super orgullosas y lo compartieron en sus redes. No esperaba que fuera tan importante y fue muy bonito. En mi colegio, mi profesor jefe les contó a mis compañeros y me felicitaron. Yo no les había contado y a mis compañeros les interesó mucho. Se sintió muy especial”, dijo María Paz.

“Es maravilloso ver cómo los jóvenes van potenciando su rol como agentes de cambio en la sociedad, ver cómo fueron capaces de identificar problemas y fueron conscientes de sus propios desafíos. Todos reconocían el tremendo desafío que supone trabajar colaborativamente y cuánto habían crecido al trabajar en equipo junto a personas que no conocían, entonces ver su entusiasmo y su compromiso con construir un mejor país, es lo que nos conmueve y lo que nos moviliza como fundación” comentó Alejandra Arratia, directora ejecutiva de Educación 2020, al final de la premiación.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here