La temida visita fiscalizadora de la Superintendencia

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blogCada día es más común para los equipos directivos  recibir a fiscalizadores de la Superintendencia de Educación en sus colegios.

El escenario es muy similar a una visita de fiscalización de la inspección del trabajo, pudiendo encontrarnos frente a un atento personaje, o en muchos casos no tan agradable.

La fiscalización de la Superintendencia puede tener de fundamento una denuncia, o simplemente tratarse de una visita inspectiva de rutina.

En el caso de visita inspectiva de rutina, existirá una pauta que el fiscalizador irá revisando, lo cual significara unas cuantas horas. En cambio, cuando estamos frente a una visita que fue originada por una denuncia por ejemplo de parte de un apoderado del colegio, la situación es diferente, el fiscalizador revisará toda la documentación posible relacionada con el caso denunciado. Claro que existen fiscalizadores que  aprovechan de revisar otras áreas.

Es importante que el colegio cuente con el encargado de convivencia escolar, y que esta persona pueda participar de la reunión con el fiscalizador, además de tener todos los documentos ordenados para lograr que esta visita sea lo más expedita posible.

El colegio podrá aportar toda la documentación que estime oportuna a pesar de que no haya sido solicitada por el fiscalizador, ya que se debe tener presente que el objetivo de esta primera etapa, es lograr demostrar que el colegio ha actuado respetando la ley y la normativa interna del mismo, como es por ejemplo el Reglamento Interno de Convivencia Escolar, los Protocolos de acción (accidentes escolares-violencia escolar-vulneración de derechos de menores etcétera).

El colegio debe entregar copia de documentos, jamás los originales, ya que en caso de hacer descargos debe volver a presentarse la documentación a la Superintendencia.

Debo señalar que muchas veces, debido a casos de urgencia, la Superintendencia está solicitando información a los colegios vía teléfono, lo cual genera incertidumbre para el colegio, ya que en materia de menores se debe ser muy cautelosos de resguardar su intimidad y  derechos, por ello se recomienda solicitar siempre el nombre del funcionario de la Superintendencia, su mail, el número de caso y enviar un mail acusando recibo de la solicitud.

Finalmente, en la eventualidad de que el fiscalizador no haya quedado conforme con el actuar del colegio, procederá a formular “cargos” en contra del sostenedor, dando un plazo a este último para formular “descargos”.

Una vez resuelta la revisión de los descargos, la Superintendencia procede a sancionar al colegio o a eximirlo. En caso de ser sancionado existe el Recurso de Reclamación.

Cada colegio, cada equipo directivo, debe velar por la estricta aplicación de la normativa interna y además respaldar todo procedimiento relacionado con el área de convivencia escolar, para efectos de acreditar el trabajo realizado por el colegio.

 

 

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