Las disciplinas artísticas siempre han fomentado lo que hoy se llaman las habilidades del siglo XXI

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c1ed04d49300742c73b864958d940044La música, el teatro o la danza potencian el compromiso, la innovación y el trabajo en equipo, todas características que se consideran fundamentales para formar personas integrales. Andreas Schleicher, director de educación de la OCDE, pide que “aprendamos arte por el gusto de aprender arte”, y no porque ayuda a ser mejor en ciencias.

Margherita Cordano F. El Mercurio

Hace unos días, los 50 alumnos que componen la orquesta sinfónica del colegio Eliseo Videla Jorquera (Ovalle) recibieron el repertorio de canciones que en octubre tendrán que tocar en el estadio Luna Park de Buenos Aires. Lo harán ante 6 mil personas y acompañados de otros grupos juveniles que, como ellos, destacan a nivel musical dentro de Latinoamérica.

“Cada orquesta tiene un día específico para tocar en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires y por nuestra cuenta nos estamos coordinando con la embajada para agendar otros conciertos. Ya tenemos uno en la ciudad de Santa Fe”, cuenta Marco Antonio Figueroa, coordinador artístico del establecimiento.

Para relacionar esta experiencia con otras asignaturas, a los alumnos entre 1° y 4° medio que van a participar en el viaje se les pidió crear una bitácora que dé cuenta de sus vivencias. Para ello, en clases de Lenguaje ya se les está enseñando a generar una.

Entremezclar disciplinas artísticas con otros ramos que tradicionalmente se consideran más académicos no es nuevo. “Las personas que tocan instrumentos como el violín están acostumbradas a ser muy precisas, lo que es un atributo que se puede relacionar con las matemáticas. Quienes practican teatro tienen un desarrollo importante en su lenguaje y quienes bailan entienden mejor el concepto de espacio, lo que es útil para aprender sobre física”, explicó Andreas Schleicher, director de educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), durante un panel dedicado a la creatividad en el reciente Foro Global de Educación y Habilidades que la Fundación Varkey desarrolló en Dubái.

Ahí el especialista dio cuenta de cifras que desmienten creencias, como que más horas curriculares de arte implican un peor rendimiento en matemáticas o ciencias -Finlandia, que destaca en las pruebas internacionales a nivel escolar, dedica casi el 20% de sus clases a disciplinas relacionadas de una u otra forma con el arte- y aprovechó de explicar que, aunque importante, no siempre es necesario justificar la introducción de este tipo de ramos bajo la idea de comprender mejor otros.

“Aprendamos arte por el gusto de aprender arte. No necesariamente porque esto ayuda al propósito de ser mejor en ciencias”.

Siempre presente

Para justificar este último argumento, Schleicher explicó que el arte tiene mucho que aportar por sí solo. “En el último tiempo, la educación ha dado un vuelco hacia el aprendizaje basado en proyectos (la idea de que los alumnos, en vez de dedicarse a copiar lo que el maestro dicta, se organicen e investiguen ellos mismos la materia con ayuda de un profesor guía). Y esto que las otras disciplinas tanto claman ha estado siempre presente en el aprendizaje del arte; una orquesta no funciona si no se escucha al de al lado o no se trabaja en pos de metas comunes”, indicó el especialista.

Schleicher recordó que las habilidades del siglo XXI que también se promueven han estado tradicionalmente ligadas a las disciplinas artísticas: innovar supone estar siempre pensando de forma creativa, la persistencia y el esfuerzo son características comunes entre los artistas y saber discutir y entregar un punto de vista es la tónica detrás de cualquier crítica.

“Ser una persona motivada por lo que se hace va a ser crucial en el futuro. Y en eso el arte es un ejemplo; la gente que se involucra es altamente comprometida”, dijo.

En el colegio Santa Irene de La Florida este compromiso ya se está gestando. Gracias al fondo de Fomento al Arte en la Educación que recibieron de parte del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, en los próximos meses los niños que están cursando de 3° a 8° básico podrán participar en los talleres que va a ofrecer la compañía Rompecabeza y que se centran en las disciplinas de corporalidad y máscaras, ritmo y estética teatral. Gracias a los fondos -anunciados la semana pasada-, más de 72 iniciativas se vieron beneficiadas en 13 regiones del país. El viaje de la orquesta del colegio Eliseo Videla Jorquera es un ejemplo.

“Vamos a partir trabajando con los talleres en mayo y terminar con un carnaval cultural unos meses después. Ahí vamos a recorrer las calles de la población Santa Teresa con máscaras y trajes, todas hechas con material de reciclaje que los mismos niños se motiven a recolectar”, indica Milena Díaz, actriz de la compañía detrás de esta iniciativa.

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