Los contratos a plazo fijo y el Estatuto Docente

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Por Beatriz Díaz Sepúlveda.

Abogados Defensores SB

contratoEntendiendo la ansiedad que provoca todo lo que está ocurriendo en torno a la reforma educacional, los paros de profesores y el fin del año escolar, los docentes con contrato a plazo fijo temen por lo incierto de su situación laboral para el próximo año. Es por ello que en esta publicación les indicaré cuales son las normas y derechos que pueden serles más útiles conocer.

Como bien saben, las normas aplicables dependen de si el establecimiento educacional pertenece al sector particular subvencionado, particular pagado o al sector municipal. Respecto del sector particular subvencionado y pagado, se aplica en parte el Estatuto Docente y en parte el Código del Trabajo.

¿Qué dice el Estatuto Docente para los profesores que trabajan en los sectores particular subvencionado y pagado?. El Estatuto contiene normas especiales, que tienen por objeto evitar que el profesor tenga que esperar hasta marzo para saber si continuará en el mismo colegio o no. Se trata del artículo 161 del Estatuto Docente, el cual señala que cualquiera sea la causal de término del contrato, incluyendo el vencimiento del plazo, el empleador debe comunicar la decisión del despido (o término de contrato), con al menos 60 días de anticipación al día anterior del primer día del mes de inicio del año escolar siguiente, de lo contrario el despido no produce efecto.

Por ejemplo, si un profesor tiene contrato a plazo fijo hasta diciembre de 2014, por ley su contrato se extiende por enero y febrero de 2015, ¿estamos de acuerdo?. Luego, si el colegio comienza las clases en marzo de 2015, para que surta efecto la decisión de no renovar el contrato, el empleador le debe avisar máximo el 28 de diciembre del 2014, porque se cuentan sesenta días hacia atrás desde el 28 de febrero de 2015. Si el empleador no da ese aviso en esa fecha, el contrato continuará vigente en forma automática. Esta es la regla general, sin embargo, en los casos en que las clases comiencen en febrero, los sesenta días deberían contarse desde el 31 de enero de 2015, que es el día anterior al primer día del mes que comienzan las clases (1° de febrero). Entonces, a más tardar el empleador debería dar el aviso el día 30 de noviembre.

Por su parte, el Código del Trabajo, en su artículo 159, N° 4, inciso 2°, establece que el contrato a plazo fijo se transforma automáticamente en indefinido en los siguientes casos:

1. Cuando el trabajador tuvo dos o más contratos a plazo discontinuos, durante doce meses o más en un período de quince meses, contados desde el primer contrato. Por ejemplo, si un profesor es contratado desde septiembre de 2013 hasta noviembre de 2013 (por tres meses), pero luego lo vuelven a contratar desde marzo a julio de 2014 (por cinco meses) y por último, lo contratan desde septiembre a diciembre de 2014 (por cuatro meses), suman entre los tres contratos doce meses. De ahí, si contamos los meses de corrido que han transcurrido entre que lo contrataron por primera vez en septiembre de 2013 hasta el término del último contrato, en diciembre de 2014, suman en total 15 meses. Por lo tanto, como ese profesor suma doce meses entre sus tres contratos, aunque hayan sido discontinuos (porque tuvo un receso entre diciembre y febrero), su contrato se transforma automáticamente en indefinido.

2. Cuando el trabajador continua prestando servicios al empleador, con su conocimiento, después de expirado el plazo del contrato. Por ejemplo, si un profesor tiene contrato hasta el 28 de febrero de 2015 y en marzo continua trabajando, con conocimiento del empleador, sin que éste le haya dado aviso alguno de término del contrato, también se transforma en indefinido, aunque haya tenido un solo contrato.

3. Cuando el empleador renueva por segunda vez el contrato a plazo fijo. Es decir, a partir del tercer contrato a plazo fijo, el contrato se vuelve automáticamente indefinido, pero a diferencia del primer caso, aquí supone que los contratos han sido continuos.

En consecuencia, por interpretación del Estatuto Docente y el Código del Trabajo en conjunto, cuando el empleador no da aviso con sesenta días de anticipación al día antes del mes de inicio del año escolar (normalmente es el 28 de diciembre), si el profesor tuvo un contrato de un año, se entiende automáticamente renovado y también se transforma en contrato indefinido, pues de acuerdo al caso número 2, ha continuado prestando servicios al empleador con su conocimiento, después de vencido el plazo.

Lamentablemente, las normas de transformación de contrato a plazo fijo en contrato indefinido, no se aplican a los contratos de reemplazo, aunque se efectúen varios reemplazos en el año. Así lo ha entendido la Dirección del Trabajo.
Tampoco se aplican respecto del sector municipal, pues no rige el Código del Trabajo en este aspecto, sino el Estatuto Docente, el cual actualmente no establece normas protectoras para los profesores de colegios municipales a contrata.

No obstante, está en tramitación un proyecto de ley, que busca otorgar titularidad a los docentes que trabajan a contrata, siempre que trabajen en aula al menos veinte horas a la semana y que lleven al menos tres años continuos o cuatro discontinuos con el mismo empleador. Esta semana lo aprobó la comisión de educación del senado, falta que lo apruebe el senado íntegramente y las etapas de aprobación presidencial, promulgación y publicación, de modo que aún no se conoce el texto definitivo de la ley ni ha entrado en vigencia.

Sin perjuicio de lo anterior, es muy importante que el empleador, cualquiera sea el sector educacional y cualquiera sea el tipo de contrato (indefinido o a plazo), tenga las cotizaciones al día, de lo contrario, da lugar a la nulidad del despido, pero para ello es necesario presentar una demanda ante el Juzgado del Trabajo competente para que declare la nulidad, en un plazo de seis meses, contados desde el término de la relación laboral. El Efecto que produce la nulidad, es que el contrato se mantiene vigente, y por lo tanto da derecho no sólo a exigir el pago de las cotizaciones, sino todas las remuneraciones que se hayan devengado en el tiempo intermedio. Además da derecho a reintegrarse el trabajo, a menos que el empleador pague las cotizaciones adeudadas, lo que produce una convalidación del despido, pero aún así, debe pagar las remuneraciones adeudadas mientras las cotizaciones estuvieron impagas.

Espero que esta información les sea de utilidad y les deseo mucha suerte en sus demandas como gremio.

Fuente: educacion360.org

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