Los problemas que podría desencadenar la pandemia en la educación parvularia

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Por Romina Douglas en El Dínamo

El aumento de la deserción en los jardines infantiles, producto de un recorte en el presupuesto familiar o bien por no considerarse necesario asistir a estos, podría ser una de las principales consecuencias de la crisis sanitaria.

Mucho se ha hablado acerca del impacto de la pandemia a nivel educacional, uno que posiblemente será mayor en el caso de los niños que asisten a jardines infantiles, quienes por su corta edad no pueden ser parte de la educación online, e incluso podrían restarse de un eventual retorno a clases por decisión de sus propios padres, ya sea por un tema económico o bien porque culturalmente no se considera a la educación parvularia como una prioridad, menos aún en medio de una crisis sanitaria.

Para la investigadora de Acción Educar, Tania Villarroel, el escenario en materia de educación parvularia conjuga todos los ingredientes para desatar una tormenta perfecta. Y es que, por un lado, al no ser considerada como fundamental la educación a esta edad, prescindir de pagar la mensualidad de un jardín infantil podría ser una de las primeras opciones que tomen las familias a la hora de tener que recortar su presupuesto.

Y, si a ello se añade que la capacidad del sistema público para acoger a estos niños -y a quienes cuyos jardines podrían cerrar producto de la crisis económica- es restringida, habiendo en algunos casos hasta listas de espera, la decisión final de algunos padres podría ser no enviar a sus hijos a un jardín infantil, lo cual según la especialista sería ampliamente perjudicial para los pequeños.

“En los primeros años de vida es fundamental la experiencia que tienen los niños, sobre todo durante los primeros tres años de vida. Y en un jardín infantil lo que se hace, por un lado, es resguardar a los niños de los problemas y situaciones estresantes que puedan tener en sus hogares, y al mismo tiempo estimularlos para que su desarrollo sea mayor, y por lo mismo, tienen un efecto en reducir las brechas que existen por nivel socioeconómico “, explicó a EL DÍNAMO Tania Villarroel.

Aumento de cupos en el sistema público y apoyo a los jardines privados

Con el fin de evitar aquellos efectos negativos que podría ocasionar la pandemia, la subsecretaria de Educación Parvularia, María José Castro, explicó a EL DÍNAMO que se encuentran trabajando en diferentes frentes.

Por una parte, “estamos trabajando para que todos los jardines infantiles privados puedan seguir funcionamiento. Para eso, estamos dándoles los apoyos necesarios para que, con las ayudas que el Estado está hoy disponiendo, puedan sobrevivir este momento tan difícil que nos ha tocado como país, y que a los jardines privados los golpea especialmente”, señaló la subsecretaria.

Adicionalmente, la autoridad afirmó que continúan avanzando en incrementar la cobertura del sistema público en materia de educación parvularia y que, si bien debido a la pandemia se han visto retrasadas algunas obras, la meta es que de aquí a fin de año se cuente con al menos seis mil cupos nuevos.

Pese a ello, la subsecretaria destacó que “no hay que olvidar que hoy día, de los niños que no asisten a la educación parvularia, más de un 60% de sus familias dicen que no asisten porque`no lo creen necesario’, no porque no haya cobertura. Entonces, acá es preciso cambiar ese modo de pensar, porque lo que ocurre en la educación parvularia no se recupera, y el desarrollo en esta etapa no sólo tiene un efecto exponencial en la felicidad y en el desarrollo pleno de cada niño a esa edad, sino que tiene un impacto positivo enorme en el futuro”.

Por lo mismo, y considerando que la educación parvularia no es viable de manera remota, la autoridad detalló que se encuentran trabajando junto con las comunidades educativas para crear espacios que, una vez que se defina la fecha del retorno a las clases, brinden seguridad a las familias y que, de esta manera, también se contribuya a evitar un incremento de las cifras de inasistencia y/o deserción.

“Estamos trabajando con las comunidades para que los espacios educativos sean acogedores, seguros, donde se puedan implementar todas las normativas sanitarias que se exigen hoy”, agregó la subsecretaria.

Además, con el fin de traspasarle esta seguridad a los padres y/o apoderados, las comunidades educativas deberán realizar un trabajo previo con cada familia, por ejemplo, mostrándoles cómo el jardín va a modificar sus espacios en pos de la prevención del contagio y protección de todos los niños.