Método de la Tortuga: Técnica para el autocontrol de la conducta impulsiva en niños

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La conducta impulsiva es habitual en los establecimientos educacionales. La técnica de la tortuga tiene como objetivo que los niños puedan autorestringirse ante situaciones de esta índole.  

Fuente: aprendiendo con tdah     Editado por Marcelo Pizarro

¿Qué es el método de la Tortuga? y ¿Cómo funciona?

Este método fue creado por los académicos de la Universidad del Estado de New York, Marlene schneider y Arthur Robin. La técnica de la Tortuga, es una actividad en la cual los niños, de sugerencia en sus cursos primarios de educación logrará el autocontrol de conductas impulsivas que puede realizar al reaccionar ante cualquiera situación que comprometa sus emociones.

El nombre del método se debe a la acción de una tortuga a la hora de esconderse. El proceso es muy útil y sencillo, para que los niños puedan autocontrolar reacciones indebidas provenientes de estímulos emocionales inminentes a la edad.

El proceso del método es sencillo, lo cual no demorará mucho para que los niños puedan adaptarlo a su vida.

Reconoce emociones

El profesor deberá generar el entendimiento en sus alumnos acerca de las emociones. Con esto se consigue que los estudiantes puedan plantearse un patrón de reacciones ante situaciones especificas. En la primera etapa de la técnica, los estudiantes deberán identificar sus emociones y como reaccionan de costumbre.

Pensar y parar

En esta etapa los estudiantes deberán realizar una pausa en la identificación de las emociones que conllevaron a su reacción. El niño debe pensar en la emoción y en su actuar, para así, parar y prepararse para la próxima etapa del proceso.

 

Bajo el caparazón

Hemos llegado al momento en que el alumno debe encogerse dentro de sus extremidades, como una tortuga en su caparazón. Aquí, el infante deberá cerrar los ojos y relajarse. El docente deberá conseguir que los niños puedan relajar cada uno de sus músculos, de esta manera consiguen calmar las reacciones impulsivas. Como sugerencia, generar que los niños puedan contar hasta un número determinado por los tutores o bien, ejercicios de respiración.

Sal del caparazón para pensar una solución

El proceso concluye con el retorno de los niños a sus posiciones iniciales. En esta etapa los alumnos consiguen pueden buscar una solución a las reacciones impulsivas con más tranquilidad, relajados y pasivos. Si el docente consigue la continua práctica del método y que los estudiantes puedan ocupar la idea en su vida diaria, será muy útil para los escolares a la hora de la toma de decisiones.

 

Luego de enseñar esta técnica a los estudiantes, el profesor podrá percibir un mejor enfrentamiento ante problemas, a evaluar las consecuencias de sus reacciones si no son auto controladas. Además, los estudiantes integrarán la capacidad de definir cual es el problema, generar diferentes soluciones y decidir cual es la mejor alternativa.

 

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