Mientras reiniciamos las escuelas, necesitamos reinventarlas

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Linda Darling-Hammond

C. Menares – El Mercurio

No cabe duda de que las escuelas están cambiando debido a lo ocurrido en pandemia. Y en este contexto, asegura Linda Darling-Hammond, profesora emérita de educación Charles E. Ducommun de la U. de Stanford (EE.UU.), “la educación tal como la conocemos ha terminado y debemos pensar en la escuela de manera profundamente diferente”.

Darling-Hammond, también presidenta y fundadora del Centro de Stanford para la Política de Oportunidades en Educación, lanzó online un informe sobre los establecimientos pospandemia, el cual trata sobre la reinvención de la enseñanza y el aprendizaje. La publicación, originalmente presentada en EE.UU. para apoyar y acompañar la toma de decisiones de autoridades políticas y educadores en el retorno a las aulas tras la crisis sanitaria, fue traducida al castellano por “Tu clase, tu país”, entidad que se encarga de difundirla gratuitamente en Chile (para descarga, visitar el enlace https://bit.ly/36TJhr5).

En entrevista con “El Mercurio”, la especialista explica: “Está claro que el covid-19 nos ha lanzado a una nueva era para la educación. Si nos equivocamos, corremos el riesgo de ampliar las brechas de oportunidades y logros en formas que tendrán impactos duraderos en nuestra sociedad y economía. Pero si lo hacemos bien, es posible que finalmente podamos lograr oportunidades de aprendizaje equitativas y empoderantes para todos los niños, que proporcionarán la base para un futuro próspero. No será posible retomar donde lo dejamos y volver a la normalidad en la educación. En muchos sentidos, esto es bueno. Nuestro sistema educativo ha sido profundamente desigual y errático en el cumplimiento de la promesa de una educación de calidad para todos”.

—¿Qué oportunidades ofrece la crisis sanitaria para mejorar la educación?

“Cuando tienes estos grandes momentos de disrupción social a menudo llevan a cambios sociales generacionales, a enormes diferencias respecto de la manera en que organizamos la sociedad y cómo educamos a nuestros hijos. Creemos que esta es una de esas oportunidades en que mientras reiniciamos las escuelas necesitamos reinventarlas. En nuestra publicación hablamos de que reinventar los colegios significa centrarse en el aprendizaje auténtico (enfoque que permite a los escolares explorar y construir conceptos que implican problemas del mundo real) y la equidad, así como aprovechar los conocimientos sobre el desarrollo humano, el aprendizaje y la enseñanza eficaz, acumulados durante el último siglo y necesarios para el siguiente”.

—¿Cuál es el camino que debería seguir la educación pospandemia?

“A menudo existe la mirada de que el aprendizaje y los temas socioemocionales están separados de lo académico. Pero de hecho la evidencia es muy sólida respecto a que abordar el aprendizaje socioemocional —permitiendo a los estudiantes aprender cómo reconocer y gestionar sus propias emociones, cómo interactuar de manera productiva con otros, cómo resolver conflictos, cómo tomar decisiones reflexivas y cómo desarrollar una mentalidad de crecimiento— no solamente nos lleva a escuelas más seguras y un mayor sentido de pertenencia para los estudiantes, sino a logros significativamente mayores. Por ejemplo, mayores tasas de graduación, mejora en las habilidades de preparación para la universidad y la carrera, y también hemos aprendido de cientos de estudios que estos logros obtenidos persisten con el tiempo. Entonces, el camino al aprendizaje académico es a través del aprendizaje socioemocional”.

—Además del ámbito socioemocional, ¿debería la enseñanza continuar de la mano con el uso de tecnología?

“Nuestro marco para reiniciar y reinventar las escuelas se enfoca en diez elementos. Desde cerrar la brecha digital, que por supuesto fue una necesidad aguda que todos enfrentaron al comienzo de la pandemia (cuando los colegios cerraron), hasta apoyar a los niños en los establecimientos educacionales y finalmente impulsar un financiamiento escolar más adecuado y equitativo. El primer aspecto de esto es asegurarnos de que todos tenemos las herramientas tecnológicas, no solo para la educación a distancia. sino para que cuando los niños vuelvan de manera presencial puedan usar tecnologías de maneras más ambiciosas, emocionantes y efectivas. Hemos aprendido mucho respecto de las formas en que podemos usar tecnologías, y podemos fortalecer el uso de estas herramientas cuando los estudiantes estén en persona o estén en la casa”.

Linda Darling-Hammond fue nombrada en 2006 por Education Week como una de las diez personas más influyentes de Estados Unidos que afectan la política educativa. En 2008, trabajó como asesora de Educación de la campaña presidencial de Barack Obama. 

1 Comentario

  1. El COVID 19, ha traído cambios en la sociedad, en la cultura, en la tecnología que será parte de la educación, significa que debemos centrarnos en un aprendizaje auténtico aprovechando los conocimientos del desarrollo humano y enfocarnos en un aprendizaje y enseñanza eficaz, priorizando en aprendizaje socioemocional para que puedan controlar sus emociones, resolver sus conflictos y tomar sus propias decisiones; así lograr un aprendizaje significativo.
    La enseñanza debe continuar de la mano con la tecnología para desarrollar un aprendizaje eficaz en los estudiantes desde el lugar donde se encuentren.

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