No hay paz sin Derechos Humanos

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¿Es la ausencia de guerra condición suficiente para la paz? Éste es el debate educativo que pretendemos estimular.

Fuente El Diario de la Educación. Escrito por Carlos Díez. Editado por Eileen San Martín.

Fotografía de FUHEM.

El Día Internacional de la Paz, es una efeméride consolidada en el curriculum escolar. En 1964, Naciones Unidas lo estableció conmemorando la muerte de Gandhi. En 1993 la Unesco lo declaró “Día Escolar de la No violencia y la Paz”.

También en 1964, en España se proclamaron los “25 años de paz” en conmemoración del final de la Guerra Civil española. El 18 de julio de ese año, se inauguró en Madrid el Hospital de La Paz: ¿cuánt@s escolares madrileñ@s de 2019 conocerán esta circunstancia?

El ejemplo no es baladí. El régimen declaró 1964 como “año de la paz” porque se conmemoraban los 25 años del final de una guerra. Era cierto: en España no había guerra, pero… ¿había paz en la España de 1964? ¿es la ausencia de guerra condición suficiente para la paz? Éste es el debate educativo que pretendemos estimular mediante este artículo.

¿Qué es la paz?

Gracias a la OMS y a tantas entidades que trabajan en el campo de la salud, aprendimos que la salud no es solo la ausencia de enfermedad. De manera análoga, la paz no debería presentarse en las aulas como la mera ausencia de guerra. Quienes trabajamos en educación tenemos la responsabilidad directa de superar esta visión naif de la paz que impide profundizar en su conceptualización.

Por descontado, la ausencia de guerra es condición necesaria para la paz. Claro que debemos incorporar con palabras y hechos el discurso de la no violencia a nuestra práctica educativa. Pero estos posicionamientos deben acompañarse con la misma rotundidad, de un inequívoco compromiso con la defensa de los Derechos Humanos.

No está en paz un mundo en el que se conculcan los 30 artículos de la Declaración de 1948. No es objeto de este artículo exponer datos sobre el incumplimiento de los Derechos Humanos. Son numerosas y accesibles las fuentes a las que se puede acudir para obtener información detallada y actualizada sobre este tema. Pero sí queremos animar a quienes lean este artículo y trabajen en educación a que reflexionen sobre la cuestión planteada.

No se trata de renunciar a la antítesis paz/guerra como eje articulador de las actividades escolares en “el Día de la Paz”. Debemos incorporar el binomio paz/derechos, promoviendo una nueva construcción colectiva del concepto. Desde este planteamiento, la paz se configura como un horizonte. Como un objetivo deseable pero diferido por la permanente negación de derechos en el mundo y en nuestros entornos más cercanos.

Existen otros riesgos derivados: la errónea percepción del problema de la paz como algo externo y que sólo afecta a los “países en guerra”. Es frecuente que en las actividades escolares se presente un mundo dividido en áreas en guerra y paz. Se plantea el problema como algo que sólo nos incumbe en tanto que ciudadan@s solidari@s con “los problemas de los demás”. ¿Es correcto este planteamiento?

Fotografía de FUHEM.

No hay paz sin Derechos Humanos

En nuestro país y en la UE disfrutamos de unas condiciones de vida más próximas a esta paz dualmente conceptualizada. Hay ausencia de guerra y efectivo cumplimiento de los Derechos Humanos. Debemos hacer consciente a nuestro alumnado de esta situación de “privilegio”. Pero al tiempo que señalamos esta notoria diferencia, debemos desarrollar dos líneas de aprendizaje. Primero, nuestra implicación en la generación y el mantenimiento de esas guerras que “son de otros”. Segundo, la creciente existencia de colectivos que en nuestra sociedad “en paz” viven situaciones de exclusión.

En la última semana de enero, el Colegio Lourdes FUHEM (Madrid) abre sus puertas a asociaciones, colectivos y activistas que trabajan en defensa de los derechos humanos. El Departamento de Ciencias Sociales y Filosofía, junto al Equipo Directivo, con la colaboración del conjunto del claustro, elaboran una programación que garantiza a cada grupo de ESO y Bachillerato un mínimo de dos actividades en horario lectivo con alguna de estas asociaciones y/o activistas.

Diversos derechos entran al aula, provocando diálogo y reflexión colectiva sobre el significado profundo de la paz. La programación se completa con actividades organizadas por l@s alumn@s y con exposiciones cedidas por organizaciones comprometidas en la defensa de los Derechos Humanos.

La evaluación positiva de las ediciones anteriores nos anima a mantener la línea pedagógica expuesta y a invitaros a explorarla desde vuestros ámbitos educativos. Porque para transformar el mundo necesitamos que nuestr@s alumn@s se interroguen: ¿puede haber paz sin derechos humanos? Y después, que sepan encontrar las respuestas…

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