Ojo: Los riesgos de cargar mochilas con sobrepeso

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Algunos estudios establecen que uno de cada cuatro escolares menores de 10 años ha sufrido alguna vez dolor de espalda debido al peso de sus mochilas. El peso total no debería superar el 10% del peso corporal del niño que la porta.

foto_0000000520170222174349Lesiones en la columna vertebral, alteraciones de la postura y a la larga incluso una escoliosis,sumadas a los dolores y molestias físicas en la espalda, hombros y cuello, pueden ser algunas de las consecuencias que provocan en los niños las mochilas cuando están con sobrepeso y son portadas de manera inadecuada.

Generalmente los menores las llenan de libros, cuadernos, útiles, ropa, colaciones y el peso les produce más de una molestia.

Un trabajo científico de la Universidad de California, publicado  en enero de 2010 en la revista Spine, demostró con resonancias magnéticas cómo el aumento de la carga de las mochilas comprimió la altura de los discos lumbares y produjo curvas asimétricas en la columna vertebral, en niños de 12 años.

El dolor de espalda y los riesgos de lesión se intensificaban significativamente a medida que se aumentaba la carga. Mochilas con sobrepeso pueden causar problemas en la columna hasta los 12 ó 13 años.

DOLOR DE ESPALDA

Estudios internacionales (como el publicado por la revista de Ortopedia Pediátrica de Europa y Estados Unidos, el 2004), señalan que el peso total de la mochila cargada no debería superar el 10% del peso corporal del niño que la porta. Más que el sexo o la edad, el peso del niño debería usarse de indicador.

Estudios similares indican que uno de cada cuatro escolares menores de 10 años ha sufrido alguna vez dolor de espalda debido a sus mochilas. Es a partir de esa edad cuando aumenta el riesgo que los niños sufran de dolores de espalda y padecer estos malestares desde la infancia aumenta la posibilidad de que se sigan presentando de manera crónica en la vida adulta.

Juan Ignacio Morgado, kinesiólogo del Centro de Salud Familiar, Cesfam N°1 “Doctor Ramón Corbalán Melgarejo”, de Santiago, dice que es clave enseñar a los niños cómo usar correctamente sus mochilas, para prevenir estas molestias y posteriores alteraciones.

Se presenta mayor dolor de espalda en niños que utilizan mochilas con tirantes largos, en un solo lado del cuerpo o que con una carga sobre el 10% de su peso corporal, aumentando la presión ejercida en una menor área de piel y de tejido muscular.

Por eso son malos hábitos llevar los bolsos cruzados o en un solo hombro, ya que se sobrecarga un lado del cuerpo, generando desviaciones de la columna específicamente en ese costado, además de acortamientos musculares y de los tejidos blandos, y sobrecarga articular. Por ejemplo, tienden a producirse compensaciones, como usar los músculos del cuello del lado opuesto para mantener la cabeza derecha y la vista al frente.

La mochila debe usarse para distribuir el peso y cargarse de forma razonable.

Y aunque la prevención es lo más importante, así como entender que estos problemas se pueden evitar, no debe olvidarse tampoco que, si persisten las molestias, siempre debe consultarse con un especialista.

RECOMENDACIONES PARA ESCOGER LA MOCHILA ADECUADA

Aunque los niños se inclinan por los colores y dibujos, los padres no pueden olvidar que escoger la mochila no debe ser solo una decisión estética. La usarán todo el año (a veces, más incluso), por lo que debe primar un adecuado diseño y tamaño, y características apropiadas, según cada niño.

► El peso máximo de la mochila cargada no debe exceder el 10% del peso corporal del niño. Por ejemplo, un niño que pesa 30 kilos no debería cargar una mochila de más de tres kilos de peso total.

► También debe considerarse el tamaño, en proporción a la espalda de quien vaya a cargarla. La mochila en ancho y alto a la espalda, a la altura de la región dorsal (o torácica), donde debe ir apoyada, evitando superar la región lumbar (la parte más baja de la columna, antes de las caderas).

► En cuanto a diseño, la mochila debe tener tirantes anchos y ajustables, idealmente acolchados, al igual que el respaldo.

► Los tirantes deben usarse ambos, ajustados, lo más cortos posibles y pegados a la zona alta de la espalda, para evitar que la mochila oscile o se bambolee.

► Si la mochila es más grande, un largo adecuado de tirantes debe dejar el fondo de la misma unos cinco centímetros sobre la cintura.

Es muy recomendable, en especial en los más pequeños, que la mochila tenga un cinturón, también acolchado, que se pueda abrochar a la altura del tórax o abdomen, para mejorar la distribución del peso, lo que también ayuda a reducir el movimiento y el consiguiente peligro de molestias o lesiones.

También es importante la forma en que se organiza la mochila: los objetos más pesados deben ir lo más alto posible y colocados contra el respaldo, para que se apoyen en la espalda. Así se mantiene el centro de gravedad en los hombros y el equilibrio de la carga, y se evita la misma oscilación de la mochila o de la carga. Es bueno usar las cintas de velcro que a veces tienen las mochilas para ordenar la carga y evitar que se mueva; cada compartimento es adecuado para algún tipo de objeto determinado, según su peso y tamaño.

El tema es bastante complejo en relación a las alteraciones que pueden generar el mal uso de  mochilas  en los escolares.

El principal síntoma por el cual se consulta es el dolor que se presenta en toda la cintura escapular (hombros, escapulas, cuello), contracturas musculares en diversos músculos de la región, que a largo plazo va a generar un desbalance muscular y alteración en la curvatura normal de la columna, desencadenando alteraciones posturales (reversibles en la mayoría de los casos en niños de 12 años, que son la edad promedio de la cual habla este articulo).

Aparte del dolor generado por el mal uso de estas mochilas y  contracturas musculares, también se presentan otros síndromes como patrón cruzado superior (rotación posterior de cabeza, antepulsión  y elevación de los hombros) cefaleas, alteración de la marcha, compresión del plexo braquial, hiperlordosis (dado por el largo de tirantes y peso de la mochila) entre otras.

Todos estos síntomas y síndromes están desencadenados entre otras por: sobrecarga de peso, tamaño de la mochila, utilización de un solo tirante, largo de los tirantes etc.

Tips para evitar los problemas antes señalados:

► Fomentar la educación postural.

► Escoger una mochila acorde al tamaño de la persona.

► Evitar la sobrecarga y la mala utilización de los espacios.

► Cuidar el largo de los tirantes, dejando la mochila lo más apegada a la espalda de la persona.

► Preferir modelos de mochilas ergonómicas.

FUENTE: LA NACIÓN

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