Pertinencia de la oferta de posgrados en Chile

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Actualmente se ha vuelto común que las personas busquen especializarse mediante un posgrado. Se trata de una inclinación acorde con las necesidades de una sociedad cada vez más basada en el conocimiento, y en donde se valora una combinación de habilidades blandas para trabajar en equipo con preparación sólida en materias técnicas.

La demanda por posgrados es elevada, pero vale la pena preguntarse si la oferta existente es adecuada a las necesidades del país y de las personas. Para ello conviene primero preguntarse qué buscan las personas al cursar un posgrado, porque esto determinará en alguna medida la pertinencia de los programas de posgrado. Simplificando la respuesta, se puede pensar que las personas buscan una combinación de desarrollo de habilidades y conocimientos, realización personal y profesional, y acceso a un certificado o título que les permita ser más competitivos en el mercado laboral.

La oferta de posgrados en Chile pareciera enfocarse a atender principalmente la demanda de las personas que requieren un título para competir en el mercado laboral u obtener ascensos en su propio trabajo. Se trata de una demanda que prioriza por obtener un certificado más que por el aprendizaje o la realización profesional. Esto se puede concluir al momento de revisar las cifras de los programas, puesto que en 2012 había cerca de 1.500 programas de posgrado—entre doctorado, magíster y especialidad médica—de los cuales solamente 372 estaban acreditados. La falta de acreditación pondría en duda la calidad de la oferta de posgrado, porque es altamente probable que muchos de estos programas no cumplan con requisitos relativos a la calidad y formación de sus académicos, ni tampoco con un esquema de horarios y exigencias que permita asegurar el desarrollo de las habilidades que el programa promete. Si bien esta regla no es universal y existen excepciones, la calidad de los programas está en entredicho.

La centralización de la oferta de programas de posgrado acreditados es otra característica que afecta la pertinencia de la oferta. Por ejemplo, de los 1.500 programas existentes 930 se ofrecen en la Región Metropolitana. De estos, son únicamente 227 los programas acreditados, lo que representa 24% del total de programas ofrecidos en la región. Es cierto que la Región Metropolitana alberga cerca del 40% de la población, pero la concentración de posgrados en ella revela una especie de abandono del desarrollo humano en el resto de las regiones de Chile.

La oferta de programas se concentra en el área de salud (451), ciencias sociales (194), administración y comercio (192)  y educación (191), seguidos de lejos por ciencias (146). Se podría decir que la oferta es variada, puesto que existen oportunidades de perfeccionamiento en distintas áreas del conocimiento. Sin embargo, la oferta nuevamente deja bastante que desear por la falta de acreditación, puesto que en salud solamente 6% de los programas está acreditado, en ciencias sociales 44%, en administración y comercio 14%, en educación 8% y en ciencias 59%.

Como se puede colegir de la información anterior, salvo en el caso de las ciencias y las ciencias sociales se percibe una mayor preocupación por la calidad de los programas que se verifica en las tasas de acreditación de los mismos. Este no es el caso de los programas en salud, educación y administración y comercio.

 Ante este panorama, lo más recomendable para las personas que buscan realizar un posgrado es que, en primer lugar, estén convencidos de que el programa les dará una profunda satisfacción profesional porque les permitirá desarrollar habilidades y conocimientos que valoran. De lo contrario perderán tiempo y dinero, pues puede ser que obtengan un título pero no las competencias que van aunadas a él.

En segundo lugar, es necesario realizar un acucioso análisis antes de elegir posgrado. Este debe considerar la calidad de la institución que lo imparte (años de acreditación), la calidad de la planta de docentes del programa (con doctorado y publicaciones relevantes en el área), y la experiencia de personas que hayan pasado por los programas.

En tercer lugar, es indispensable buscar un programa acreditado. Dichos programas tienen varias ventajas. Por un lado, la acreditación es un símbolo de calidad, y tiene mayor relevancia cuanto más años de acreditación recibe el programa. Por otro lado, la acreditación suele dar acceso a becas y apoyos financieros gubernamentales, lo que puede aliviar la carga económica asociada a los altos costos de los posgrados.

En suma, si va a invertir tiempo y dinero en un posgrado, asegúrese que sea de calidad, y evite hacerlo solamente por obtener un título.

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