Realidad aumentada y virtual desarrollada en Chile enriquece la educación

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Aplicaciones de realidad aumentada

Alexis Ibarra: El Mercurio

Para universitarios y escolares. Ya se puede simular un laboratorio de microbiología o gatillar animaciones desde un libro de la materia. También visitar un museo virtual con animales extintos o conocer sobre el Sistema Solar y los eclipses proyectando el contenido virtual en la pieza o el patio.

Ponerse un casco de realidad virtual, sumergirse en un laboratorio de microbiología y observar muestras en un telescopio son algunas de las acciones que pronto los alumnos de la U. de Talca van a poder realizar.

“Sentíamos que los estudiantes de Microbiología tenían una falencia en lo procedimental, es decir, en las técnicas propias de la disciplina”, dice Olga Lobos, directora del Departamento de Microbiología, quien añade que esta es una ciencia compleja y de detalles, con contenidos que para los alumnos son difíciles de asimilar.

De ahí que el departamento que dirige se embarcó en un proyecto en conjunto con un equipo multidisciplinario de la carrera Ingeniería en Desarrollo de Videojuegos y Realidad Virtual en la misma casa de estudios para crear cinco productos educativos que usan tanto la realidad virtual como la aumentada.

Uno de los problemas de la enseñanza de la microbiología es que se imparte en muchas carreras (Medicina, Enfermería, Nutrición, Tecnología Médica, Veterinaria, etc.) por lo que siempre hay una alta demanda por ocupar sus laboratorios. Pensando en ello es que crearon un laboratorio virtual. Para implementarlo, la universidad adquirió 30 cascos Oculus de nueva generación. “Por ahora simulamos dos tipos de actividades prácticas: determinar el metabolismo bacteriano y el otro procedimiento se llama ‘Siembra y Aislamiento’. Es un ambiente simulado, idéntico al laboratorio real y donde también aprenden todas las normas de bioseguridad”, dice Lobos.

En cuanto al uso de la realidad aumentada, destaca la adaptación de un texto de microbiología, que fue reimpreso para agregarles códigos visuales que, al apuntar con la cámara del celular, permiten apreciar animaciones virtuales sobre microorganismos, tejidos, células y sus partes.

“Esta nueva edición del libro no solo se puede usar en el contexto universitario, sino que también en la enseñanza media. La realidad aumentada es más cercana a lo que los niños y adolescentes consumen en sus celulares hoy en día”, dice Marco González, académico de la carrera de Videojuegos en la U. de Talca.

Los otros dos productos de realidad aumentada son un mazo de naipes y un juego de trivia que permite que los estudiantes puedan trabajar lúdicamente en clases. “Las cartas tocan cuatro áreas: bacterias, virus parásitos y hongos. Al escanear la carta con el celular aparece información adicional, con esquemas y texto. Por ejemplo: ‘¿Sabías que la bacteria Streptomyces Coelicolor es la que produce el olor a tierra mojada?”, agrega González.

El juego de trivia, en tanto, permite que los estudiantes se organicen en grupos y compitan en una prueba del saber. Hay 200 preguntas por cada área y que van apoyadas por un libro. Cuando el profesor pregunta, los jóvenes pueden ver en una aplicación del celular y en realidad aumentada los contenidos necesarios para responder de forma acertada.

Todos los productos ya se encuentran terminados, pero su marcha blanca se ha retrasado producto de la pandemia. “En el contexto de confinamiento, en que gran parte de la enseñanza es digital, tener herramientas como estas enriquecen el aprendizaje por lo que esperamos pronto tenerlas disponibles”, dice Lobos.

Recordar a los extintos

El alca o el pájaro dodo son aves extintas. Sin embargo, la tecnología las trae de vuelta y permite verlas en movimiento en una playa o en el patio de la casa. Eso es lo que logra el sitio https://huellasdeextincion.cl/ que acaba de lanzar en Chile la World Wide Fund for Nature (WWF).

Se trata de un museo virtual que tiene por objetivo dar visibilidad a algunas especies ya extintas o al borde de desaparecer, para así educar a las futuras generaciones y evitar que nuevos animales se sumen a esta lista. “Esta tecnología permite acercar estas especies y hace tangibles las que ya no tenemos y aquellas que están en peligro crítico. El objetivo es generar conciencia de lo que estamos a punto de perder para siempre”, dice Yacqueline Montecinos, encargada de Biodiversidad Marina de WWF.

Otra área en que la realidad aumentada ha incursionado en el ámbito educativo es en la astronomía. Desde Valdivia, la empresa RainTec, junto a los Par Explora de Atacama, Los Ríos y Magallanes participaron en la creación de Explora Universo, una aplicación de realidad aumentada que permite entender el fenómeno de los eclipses y conocer el Sistema Solar. La app contó con el asesoramiento del Núcleo de Astronomía de la UDP y las fotografías de ESO.

“La aplicación tiene dos secciones, que ahora pensamos separar en dos aplicaciones distintas. Una tiene que ver con el eclipse y que muestra, paso a paso, todas las etapas del fenómeno. La otra es para conocer el Sistema Solar, datos de cada planeta y entender fenómenos como la rotación o la traslación. El Sistema Solar, gracias a la realidad aumentada, se puede ver en el contexto de la pieza del niño o en la sala de clases”, dice Carlos Knopel, quien desarrolló la app junto a Rodrigo González, ambos de RainTec.

Por otro lado, el Museo Virtual del Maule es un espacio digital en que se reúnen atractivas piezas provenientes de distintos museos de dicha región. Tiene tres ejes: Pueblos Originarios, Colonia, Artesanía y Ruralidad, e Independencia. La muestra se puede ver desde el computador en museovirtualdelmaule.cl y si la pandemia lo permite pronto habilitarán visitas a través de lentes de realidad virtual Oculus para establecimientos educativos. “Esto va más allá de mostrar piezas en 3D. Hay toda una narrativa visual en 360°, que busca la inmersión en los contenidos”, dice Felipe Besoain, de MauleTec, empresa que creó este paseo virtual y que además tiene otros proyectos, como un kayak virtual que pasea por las aguas del Lago Colbún, mostrando información medioambiental.

“Se requieren más acciones para integrar la tecnología en las prácticas de enseñanza y aprendizaje de manera innovadora, puesto que es fundamental para mejorar el rendimiento y la capacidad de desarrollar competencias de todos los estudiantes”, dice un informe de la OCDE de 2020.