Tecnología: El Ego herido

0
119
Una de las actividades que todo docente debería realizar, es el vínculo de los conceptos con su origen, pues ahí reside la esencia del valor de su disciplina y el hilo conductor de su propósito.
.
Recordar el origen etimológico del concepto es devolverle el alma a la palabra. Ésta adquiere una realidad evocativa y propositiva cuando unimos la representación mental con la experiencia que nos genera.
.
La tecnología es la disciplina de hoy que ya está revolucionando el mañana. Sí, para algunos nos asombra y supera la perfección y eficiencia con que ha logrado resolver problemáticas que la gran mayoría de seres humanos no hemos sido capaces de ni siquiera imaginar. Así, este conocimiento empieza a subirse al podium con un protagonismo que encanta y aterra. La perfección de sus resultados y el descontrol que puede significar su inteligencia, fascina a las mentes más perversas y vulnera a los seres más espirituales.
.
La RAE define la tecnología como «1. f. Conjunto de teorías y de técnicas que permiten el aprovechamiento práctico del conocimiento científico. 2. f. Tratado de los términos técnicos. 3. f. Conjunto de los instrumentos y procedimientos industriales de un determinado sector o producto.” Sus significados de uso común apuntan a la “técnica”, por lo tanto, la eficiencia y perfección de su creación es la esencia de lo que está inscrito en el alma del concepto. La Tecnología se erige así, como el resultado de un ser humano imperfecto que ante tal frustración, busca su reivindicación con el desarrollo de un hijo perfecto que sana sus limitaciones.
.
Pero calma, aún tenemos tiempo de cruzar el portal hacia las civilizaciones pasadas y recuperar la esencia de este concepto y devolverle el alma. La palabra tecnología viene del griego thekné, y nace unida a la experiencia en Grecia del arte y los oficios, actividades centrales de aquella cultura.
.
La palabra logos la vincula a la sabiduría y conocimiento. Si consideramos la construcción del vocablo en su origen, descubriremos que la tecnología ha impulsado creaciones paridas desde el ego herido, anulando su inspiración divina. Hemos olvidado que la tecnología no solo tiene que reflejar una sabiduría que genere creaciones que evolucionen la vida humana sin atentar contra el olvido del Arte como expresión de nuestra esencia divina.
.
Si logramos comprender la tecnología como un sinónimo de “artelogía u oficiología”, y devolverle la identidad a esta palabra creadora, tal vez no aspiraremos a una inteligencia artificial, no seguiremos empapelando este mundo de realidades virtuales.
.
Enmendaremos el camino inspirándonos en la sabiduría universal y así,  daremos a luz creaciones que mejoren y protejan el hábitat en que vivimos y nos conecten con nuestra humanidad Divina.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here